Comencé pasando el cuestionario a mi misma y a mis padres con la intención de comparar y poder relacionar su estilo de apego con el mio, ver semejanzas y saber si alguno ha tenido mayor influencia en mi. Yo partía de una pequeña intuición al respecto, pues nos conocemos de toda la vida, y tenía curiosidad por contrastar mi intuición con los resultados de la prueba.
Aunque es complicado evaluar los resultados con las tablas adjuntas ya que los perfiles aportados son prototípicos y es necesaria más información, por las puntuaciones obtenidas y mi conocimiento personal de los sujetos he podido concluir que mi estilo relacional es más parecido en algunos aspectos al de mi padre y en otros al de mi madre. Mi intuición inicial no era esta, ya que siempre me he visto más cercana, en este aspecto, a la conducta de mi padre que a la de mi madre, y he podido comprobar que en mi caso el estilo de apego inicial (el de la infancia) era más parecido al de él, pero el que he desarrollado incluye muchos aspectos del que en el momento actual tiene mi madre.
Al ver los resultados aumentó mi curiosidad y amplié el estudio encuestando también a mis hermanos para compararlos con mis padres y entre nosotros. Cada uno hemos salido diferente.
Las conclusiones que puedo derivar de esta experiencia es que el estilo relaciona y de apego entre hermanos no tiene muchas semejanzas, aunque si las hay si los comparamos con los de los padres, aunque no coincide concretamente con el de ninguno de ellos, si no que parecen ser una mezcla de ambos o con matices de uno y otro.
Creo que además en el apego influyen otros aspectos que no son únicamente las conductas parentales de cuidado, sino que el entorno sociocultural y los valores sociales sobre autonomía/dependencia o sobre la importancia de las relaciones en la cultura en la que se desarrolla la persona, y también la elaboración de las situaciones sociales que se viven contribuyen a desarrollar, mantener o modificar el estilo relacional y de apego de cada uno. Estos aspectos, (así como la propia familia) están en continuo cambio y ajuste a lo largo del tiempo y de la vida, y en estrecha relación con un tema que veíamos a principio de curso, las transiciones y los sucesos vitales. Quiero decir que es posible que el primer apego que se crea en la infancia predomine o sea de mayor influencia en los primeros momentos o en la interpretación inconsciente que se hace de los sucesos vitales posteriores, pero en mi opinión y desde mi visión particular y subjetiva creo que el estilo de apego no es tan estable como se dice, sino que sufre modificaciones y adaptacioens en función de la personalidad y de las situacioens vividas y nos ayuda an interpretar situaciones futuras en función de nuestras experiencias previas. Es un proceso complejo y dificil de definir y diferenciar ya que hay muchas factores implicados y ninguno es sencillo, valores de origen, valores propios adoptados, experiencias, elaboraciones cognitivas de estas experiencas, factores emocionales asociados, todo ello entrelazado y mutuamente relacionado.