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Psicosociología de la Educación Familiar

Familias Adoptivas

Familias Adoptivas

 

Vosotros los blancos no comprendéis lo que nosotros queremos decir con la palabra familia. Cuando nace un bebé, es entregado a su "madre". Eso significa a la madre que lo parió, todas sus hermanas y todas sus tías. Ellas son las responsables del cuidado del niño y de enseñarle todo lo que tiene que aprender. También es entregado a todos sus "padres". Es decir, a su padre natural, todos sus hermanos y todos sus tíos. Ellos sen los responsables de cuidarle y enseñarle. Todos los demás miembros d ela tribu son hermano y hermana.

¡Nosotros consideramos realmente primitivo que un bebé tenga una madre y un padre!
Anciano aborigen australiano
Anne Wilson Schaef "Culturas de Sabiduría" 1997
La cita que encabeza esta página refleja de forma bastante clara varios de los conceptos quehemos estado trabajando durante este cueros en relación a la familia, su función y su importancia, las teorías ecológicas y comunitaria, el relativismo cultural, la cualidad multisistémica del desarrollo, la función transgeneracional, la socialización y enculturación...es como un pequeño resumen.

He querido evaluar este programa porque la temática me ha parecido muyinteresante y cercana al ámbito laboral en el quedesarrollo mi profesión y porque me parece un planteamiento y una iniciativa interesante para trabajar a nivel preventivo el tema de la adopción, tambión del acogimiento, situaciones que comienzan a ser cada vez más frecuentes en nuestro país, pero sobre las que aún no se ha desarrollado ni movilizado los suficientes recursos para evitar la aparición de posteriores problemas.

En este caso el programa de "apoyo a las familias solicitantes de adopción" va dirigido precisamente a familias que están decididas o se están planteando adoptar un niño o niña, el objeto del mismo es dar formación a las familias que solicitan menores en adopción en la Comunidad Autónoma de Canarias. Por lo general los porgramas de formación de padres intentan mejorar las competencias y habilidades parentales frente al cuidado y educación de los hijos. En principio éste es semejante a otros programas de apoyo familila, peretende intcrementar las competencias parentales y el desarrollo del rol y la función de padre, pero en en este caso supone preparar además de para la paternidad, para la adopción, lo que supone conocer y afrontar también las características de los niños que han sufrido abandono o maltrato, que han estado institucionalizados y de las dificultades que supone la muyua adaptación.

Aunque ni las autoras ni Palacios (Paklacios y Rodrigo, 1998) consideran que las familias adoptivas tengan por qué ser familias de riesgo, si es cierto que si puede considerarse así la situación de adopción, ya que supone tanto para la familia adoptante como para el menor adoptado un "suceso vital" y una transición de especial importancia, con características especiales que la diferencian de la paternidad biológica, pero con las mismas condiciones de vida, los mismos ritmos de trabajo impuestos a los padres y la insuficiencia de la instituciones qu epudieran ayudarlos, o al menos reemplazalos en cierto grado y en determinados momentos, las mismas dificultades añadidas a esta situación especial, por ello eneste momento un programa de apoyo familiar puede suponer un factor de protacción y desarrollar una fucnión preventiva ante posibles situaicoens de estrés, conflicto y/o desadaptación familiar y/o personal.

Hay varios temas a tener en cuenta en los casos de las familias adoptantes que son específicos de estas, como el número de niños que se adoptan enel caso de adoptar grupos dehermanos, las edades de los niños, el país o la cultura de procedencia, el tiempo que han estado institucionalizados, la existencia de otros hijos biológicos, la esctructura familiar, los apoyos institucionales y sociales conlos que se cuenta...También es importante para la interveción tener en cuenta la percepcióon de las necesidades de los niños (Warren, 1992 en Palacios y Rodrigo,1998), las idesa y creencis de los padres no sólo respecto a la educacióny crianza de los hijos, sino repecto a la adopción, percepción de su familia comoigual o diferente a otras (Kirk, 1964 en Palacios y Rodrigo, 1998), en qué se fundamenta su decisión de adoptar...

Además el tema de la afectividad y la pertenencia que se suelen desarrollar en las familias de manera "natural"pueden ser especialmente delicados en estos casos, así como el desarrollo de la identidad en la pubertad. Aunque cualquier familia tien la responsabilidad de facilitar el desarrollo de la identidad y la pertenencia de los menores que crecen en su seno, los sentimientos contradictorios que pueden aparecer tanto en los menores como en los adultos en estas familias pueden ser foco de conflictos muy delicados precisamente por la alta implicación emocional que suponen.

Por todas estas características, y reiterando que las familias adoptivas no tiene porqué ser familias de riesgo, se justifica, si no la necesidad, la conveniencia de diaponer un apoyo para ellas que facilite el desarrollo dela función parental.

En este sentido el programa de "apoyo a las familias solicitantes de adopción" tiene intencionaliadd preventiva, a través de la formacióny toma de conciencia por parte d elas faimilas sobrel os diferentes acontecimientos, circunstancias y situacioen sa alas que se van a enfrentar, consecuencia de su situación de adoptantes, para incrementar la cocniencoa educativa de los padres y mejorar su preparación para el desarrollo de las funciones parentales que vana desarrollar, lo que supone realizar una revisión de sus teorías implícitas y concepcines sobre la familia, la adopción y la educación, ampliar su conocimiento y reelaborarlo.

El planteamiento metodológico de esta intervención es eminentemente cognitiva, pues se centra en la elaboración del conocimiento a través de actividades prácticas, del debate y análisis de casos reales en pequeño y gran grupo y la puesta en práctica de habilidades y capacidadesa patentales en un contexto protegido. Por medio de esta metodología se pretende crear el entorno adecuado para que se expresen las dudas y las expectativas, los temores y dificutades de los asistentes, así como un entorno de reflexión sobre la condiciónde failia adoptiva que permita un análisis, desde un punto de vista sistémico, de los cambios, situaciones y emociones que posiblemente cana vivir los distintos miembros de la familia durante elproceso.

Los contenidos se desarrollan durante doce sesiones de tres horas divididos en dos bloques, un módulo básico enel que se tratan contenidos comunes a todas las familias adoptantes, en su mayoría relacionados con motivaciones, creencias, temores y emociones sobre su decisión de adoptar y sobre el niño, por ejemplo creencias educativas, motivación para adoptar, diferencias y similitides entre familias adoptivas y biológicas, situaciones que llevan al menor a separarse de su familia biológica, consecuencias de este hecho, temores y sentimietos ante la adopción, integración del menor en la familia transición que supone la paternidad...En el segundo bloque se tratan temas referidos a la adopción de menores con necesidades educativas especiales, en el que se analizan venajas e inconvenientes, posobles problemas de adaptación... En el desarrollo de las sesiones, a demás de las familia, también participan un mediador y un observador, que presentan los temas y las actividades, moderan, dirigen y observan a los participantes, a demás de facilitar la información y material necesarios.

Si tenemos que incluir este programa en la clasificación que propone Palacios (Palacios y Rodrigo, 1998) teniendo en cuenta las dimensiones de alcance social, grado de institucionalización y participación de las familias y sus hijos, podemos decir que coincide con los “programas institucionales dirigidos a padres”, por sus objetivos, por que están dirigidos únicamente a los padres y por el tipo de actividades cercanas a los procesos formales de enseñanza-aprendizaje, utilizando un formato de formación grupal que no se limita a la transmisión de información, sino que, como apuntaba anteriormente, la metodología que utiliza es más constructivista y experiencial, basada en la psicología comunitaria en consonancia con el objetivo de modificar la cognición y las teorías implícitas de las familias desde la interacción entre las personas y el ambiente. También tiene características de los programas de autoayuda, por el intercambio y el apoyo que supone la interacción de un grupo que se encuentra ante la misma situación y los mismos problemas.

En cuento a la evaluación, se realiza a través de un pre-test y pos-test mediante los que se comprueba si ha habido cambis y se han sido significativos (percepción de autoeficacia ante situaciones concretas, conocimiento sobre las posibles circunstancias de abandono del menor y repercusiones de éstas, preparación personal para afrontar la tarea educativa...). Esta evaluación se completa conentrvistas semientructuradas y prefuntas abiertas y cerradas después de cada sesión para evaluar la percepcion de las familias sobre la formación recibida y aspectos metodológicos y de desarrollo (qué ha gustado más, moenos, adecuación del horario, participación, claridad en las explicaciones...) que también eran evaluadas por el observados y el mediador. También se realiza una valoración del curso en su totalidad al finalizar. Mediante los resultados de estas evalauciones el equipo que llevó a cabo la intervención concluye que se consiguen los objetivos programados para la misma y se plantean modificacones y ajustes para mejorarla.

Desconozco si desde otras institiuciones o desde ésta misma en otros momentos se completa esta intervención o si se preveen otras formas de apoyo durante el procesod e acogimiento y adopción, pero si tenemos en cuenta que en la actualidad, en la etepe que Tavoillot (Tavoillot, 1982 en Bartau, Maganto y Etxebarría, 2001) denominó de la sociedad-problema, las relaciones entre paternidad y la educación de los hijos, no es algo que dependa exclusivamente de los padres, sino que, fundamentalmente por la influencia de la perspectiva ecosistémica, forman parte de un sistema de relaciones internas y externas con su entorno, sería necesario integrar los progrmas d eformación de padres en programas comunitarios más amplios para atender a las necesidades de lso niño/jóvenes, familias, escuelas y comunidad considerando las circunstancias y recursos con que se cuenta para el desarrollo de los programas.

Viaje Organizado

Viaje Organizado

El desarrollo psocológico es un viaje organizado genéticamente y culturalmente, que llevamos a cabo con el asosoramiento y encompañía de otros, aunque en último término cada uno haga un viaje personal e irrepetible (Mariana Miras, 1991)

 

El ser humano es un ser social y complejo; parte de esa complejidad procede precisamente de la cualidad de ser social, del hecho de que nacemos y nos desarrollamos inmersos en una cultura y a través de las interrelaciones con los otros y con el entorno. De esta manera, en la interacción social, es como vamos recreando, reinterpretando y descubriendo, dando un sentido personal e irrepetible al mundo desde la experiencia.

La diferencia con otras especies es que en nuestro caso la educación es intencional, y que trasciende la biológico impregnándose de matices culturales, sociales, familiares... que contribuyen a organizar y representar el mundo físico y social (Kim y Choi, 1994). Ya en mi primer trabajo para esta asignatura destaqué la importancia de los factores individuales de la teoría psicosocial y del constructivismo que hacen que cada proceso educativo y que el desarrollo sea único como apunta Mariana Miras en el encabezamiento de esta página, y que destaca la actividad y la interacción como motor del conocimiento, por ello ahora me gustaría centrarme más en las aspectos ecológicos y sistémicos para analizar con mayor profundidad las relaciones que se dan en el interior del sistema familiar y de éste con el de la escuela, como principales sistemas de desarrollo y socialización.

La familia constituye un sistema complejo de relaciones formado por diferentes microsistemas que están integrados en ella, y en los que cada individuo representa a la vez diferentes papeles dependiendo de grupo en el que nos fijemos, así una persona puede ser a la vez padre y esposo o hijo y hermano. Pero este sistema de relaciones no es estanco ni estático, pues a lo largo del tiempo a la par que los individuos cambian, se modifican también las relaciones entre ellos. A demás de estar afectada por el desarrollo individual de sus miembros, la familia también está sometida a las presiones de los cambios que se producen en su entorno, (mesosistema, exosistema y macrosistema) a los que se tiene que adaptar.

 

Por lo tanto la familia no es solo un contexto de desarrollo para los hijos, sino que lo es para todos sus miembros, (que en ocasiones pertenecen a tres o cuatro generaciones diferentes) que afrontan las transiciones vitales de cada uno desde unos fondos de conocimiento propios que también van cambiando en la interacción a lo largo de la vida.

En esta red de relaciones personales el apego y lo afectivo tienen un papel muy desatacado, pues contribuyen a compensar el estrés que puede producir los cambios y aporta apoyo, seguridad y continuidad transgeneracional.

En este marco es donde se inicia la socialización de los menores, se organizan las actividades y se procuran las experiencias y los entornos potenciales en los que el niño se va a desarrollar. Pero esta apertura al mundo se hace por parte de los adultos de la familia de una forma concreta desde unas representaciones, valores y formas de entender el mundo y la educación particulares en los que se basan para dar coherencia a su actividad educativa. Este modelo de conocimiento puede funcionar como mediador entre la situación y la conducta que el adulto desarrolla o puede ser más un modelo o guía desde el que actuar y también con el que evaluar las actuaciones. (Palacios y Rodrigo,1998)

Pero la familia no es el único lugar en el que se desarrolla el menor, la escuela es también un contexto en el que se produce aprendizaje y desarrollo, pero existen diferencias con los que se producen en la familia. En la familia tanto el tiempo como el entorno y las actividades de aprendizaje son espontáneas, más naturales, no están muy estructuradas y dependen en mayor medida del contexto, de la relación personal y de la interacción afectiva entre niños y adultos. En la escuela sin embargo, las actividades, los tiempos y el entorno están más definidos y dirigidos, las situaciones donde se produce el aprendizaje son deliberadas, el tiempo y el espacio son compartidos con otras personas con las que no existe un vinculo afectivo.

A demás de estas diferencias en la estructuración de la tarea también la escuela afronta la tarea educativa desde una visión de la educación, una selección de contenidos que supone relevantes y unos valores propios, como institución. Esto a su vez se complica si pensamos que la escuela es también un microsistema formado por un grupo extenso de adultos y niños con múltiples relaciones entre ellos, y que aportan a la comunidad su particularidad. Por ello es necesario que exista una continuidad entre familia y escuela en ciertos valores y criterios educativos que permitan que el menor desarrolle su identidad social y cultural y que a su vez posibilite una intervención complementaria y coherente en ambos contextos.

 

La familia a través de la organización de las rutinas de la vida cotidiana, la estimulación de los niños y la motivación por el aprendizaje (que parte de unas expectativas ajustadas de las capacidades del niño) y la relación con la escuela puede mejorar el desempeño escolar del menor y favorecer una percepción positiva de este nuevo contexto.

Por otra parte es necesario que el profesorado conozca a sus alumnos, las familias y los entornos de los que procede y tenga acceso a sus fondos de conocimiento y tenerlos en cuenta para ajustar su practica educativa, y que la familia conozca y valore las posibilidades que aporta la escuela, como entorno protegido en el que probar y desarrollar diferentes roles sociales y como entorno de desarrollo personal para que se establezca una buena relación y una cooperación real. Pero para ello primero es necesario disponer las condiciones para que pueda iniciarse el camino quelleve a una colaboración suficientemente amplia.

 

La escuela como sistama "vivo" también se enfrenta a los rápidos combiosque se producen en la sociedad postmoderna, los diferentes tipos de agrupamiento familiar, el número creciente de alumnos extranjeros, el desarrollo y globalización de la tecnología... que suponene un desajuste entre la forma en que tradicionalmente se hanproducido los procesos de enseñanza aprendizaje y las necesidades de la sociedad acual. Es necesario organizar el sistema de modo que permita dar atención individualizada a la diversidad de alumnos y sutiacioens especiales de éstos a las que la escuela tiene que atender desde la universalización de la educación, acercándnos los contenidos a la realidad cotidiana, pero sin sobrecargar a los profesionales y sin depender de la voluntariedad individual del profesorado, dando cabida también a la participación de las familias.


Familia, Cultura y Desarrollo

Familia, Cultura y Desarrollo

La familia se define como la unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia en común que se quiere durader, con sentimientos de pertenecia y compromiso personal con relaciones de intimidad, reciprocidad y depencia. (Palacios y Rodrigo, 1998)

Atendiendo a la definición de Rodrigo y Palacios que encabeza estas páginas, para que exista la familia no son necesarias relaciones de consanguinidad, ni un número determinado de personas o la diversidad de sexos, sino en proyecto común y afectividad en la interacción.

La familia es una construcción social que cumple unas funciones de protección, socialización y desarrollo de sus miembros, por este motivo cambia y se adapta a las diferentes situaciones sociales que se producen en una cultura a lo largo del tiempo y en diferentes sociedades contemporáneas se pueden encontrar diferentes estructuras familiares

Si comparamos las familias provinientes de diferentes culturas con las que estamos conviviendo actualmente en España; en sociedades de tipo rural la estructura familiar continua siendo tradicional y de familia extensa, conviviendo en muchas ocasiones parientes y amigos formando todos ellos una unidad familiar, por otro lado tenemos la familia nuclear de los países europeos industrializados, con familias compuestas por los padres e hijos, con poco contacto con el resto de parientes y que distancian las relaciones entre sus miembros al ir creciendo los hijos. Ambos tipos de familia responden a dos tipos diferentes de sociedad, una en la que los recursos sociales son más limitados y son suplidos por la red de apoyo familiar y otra con gran cobertura y recursos en la que la necesidad de apoyo de la familia es menor y hay mayor independencia de sus miembros.

Y si, por otro lado, nos fijamos en la variedad de estructuras familiares que se dan en nuestra sociedad (familias monoparentales, parejas en segundas nupcias con hijos de matrimonios previos, parejas homosexuales, abuelos como principales cuidadores de los nietos...) podemos ver que son adaptaciones a una estructura socioeconómica y política muy diferente de la que había hace cincuenta años.

Lo que si es común a todas las familias son las funciones que realiza, es el primer contexto de desarrollo del niño y es la encargada de promover el conocimiento del mundo, presentando otros contextos sociales y experiencias que estimulen el desarrollo del bebé. Esto está relacionado con el desarrollo afectivo, ya que es muy importante la relación que se establece entre los hijos y los padres y que estos constituyan en sí mismo un estímulo del desarrollo presentando desafíos al niño y demostrando confianza en él y expectativas de éxito. (Vila y Bassedas 1994 en Lacasa 1997)

Esto así puede parecer sencillo, pero hay que tener en cuenta que la familia no es un ente aislado, si no que está inserto en un momento histórico y sociocultural que conlleva unas creencias y valores que impregnan las actividades familiares. La teoría ecológica de Bronfenbrener en la se presenta la familia como un microsistema de relaciones inserto en estructuras o sistemas más amplios, como el entorno próximo o el entorno social, que también influyen en ella y en relación con otros microsistemas de desarrollo, nos da una visión más rica de la complejidad de estímulos, ambientes, valores, actividades y situaciones que influyen en el desarrollo del niño más allá de la relación madre-hijo que teorías anteriores proponían. A demás el proceso de socialización familiar no es totalmente consciente y sistemático, ya que en las actividades que se proponen desde la familia se producen dos formas de transmisión de valores, uno más espontáneo a través de las actividades cotidianas que es la enculturación, y otro más sistemático y controlado, la socialización, que pretende desarrollar conductas socialmente valoradas en el niño. (Lacasa 1997) En el capítulo de Simon se pueden distinguir estos dos procesos, la enculturación que se produce mediante las charlas entre sus padres en el comedor, sin intención educativa y la socialización en la escuela.

Los diferentes contextos de desarrollo, a través de las prácticas y experiencias que en ellos se realizan, contribuyen al desarrollo cognitivo a través del cual nos acercamos al mundo, estas actividades también se organizan en base a un sistema concreto de valores que no tiene por qué coincidir en los diferentes contextos.

Entonces ¿con qué se queda el niño? de todos los modelos que se le proponen desde los diferentes contextos y experiencias, qué sistema de valores va a adoptar. Tenemos que recordar que el desarrollo es un proceso que no está detenido en el tiempo, y precisamente el tiempo y la interacción del niño con el mundo a través de los diferentes contextos, desatacando la escuela, posibilita su desarrollo cognitivo (Miras1990, Lacasa 1997). El pensamiento sobre su conducta y sobre las consecuencias de ésta va a influir en la propia conducta y motivación del niño.

Es un buen ejemplo de esto la situación que se presentaba en la película “Las mujeres de verdad tienen curvas”. La protagonista desarrolla su vida en dos contextos sociales diferentes, un barrio acomodado donde acude al instituto y el barrio donde vive que es de clase obrera. Además los valores tradicionales de su familia, que pertenece a una cultura minoritaria, están muy alejados de los que tiene la cultura mayoritaria del país. Precisamente al convivir con diferentes sistemas de valores los puede comparar y decidir cual es el que quiere para ella, tomar su propia decisión. También en la historia de Simon se ve que él decide adoptar para si mismo los valores que considera adecuados, aunque se adapte a las circunstancias y decida dar las gracias en la escuela, valor que no comparte.

La familia en una institución de socialización y como tal de perpetuación de tradiciones y cultura, pero el individuo es coactor de su mundo y a través del cambio individual promotor del cambio social, y creador de su propia vida. El abuelo de la protagonista, por la experiencia de los años, sabe esto y le trasmite a su nieta esta idea desde la relación afectiva que les une.

La teoría cognitivo social o psicosocial postula que en los procesos de aprendizaje hay factores externos e internos al individuo que influyen en la conducta, existe una determinación recíproca entre el ambiente, la conducta y los factores personales internos. La influencia reciproca de los tres factores no va a tener la misma importancia en todas las personas, ya que va a depender de la situación en que la conducta tenga lugar y de los procesos cognitivos internos, como la motivación, los sentimientos, interpretaciones de la realidad de cada individuo.

En la práctica cotidiana, al trabajar con familias que muchas veces están muy alejadas de los valores sociales o de los personales de uno mismo, es necesario hacer un esfuerzo y tener en cuenta todos estos factores y procesos que viven los niños, desde la familia, desde otros contextos y también desde ellos mismos, para poder comprender las situaciones, actitudes y comportamientos a los que nos enfrentamos. Una vez comprendido el reto está en la intervención, cómo hacer comprender y aceptar a las familias que sus valores o sus conductas no son las más adecuadas para la crianza de sus hijos; y más complicado aún que la intervención individual es plantearla de forma que incluya al resto de sistemas implicados en los procesos de desarrollo siendo efectiva. Bueno, un buen sitio por donde empezar puede ser la escuela.