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Teorias y Estrategias del Aprendizaje

Portadas de periódicos

Portadas de periódicos

 

Teniendo en cuenta que vivimos en un mundo audiovisual, es importante aprender a “leer” las imágenes. En las portadas de los periódicos podemos ver como se usa la imagen y la distribución del texto de diferente manera.

Al analizar imágenes hay que tener en cuenta que, al ser lectores pasmos la vista por la portada del periódico en el mismo orden que lo hacemos al leer, es decir, empezamos por arriba de izquierda a derecha y luego pasamos la vista en diagonal hacia el ángulo inferior izquierdo para terminar en el derecho, igual que si leyéramos texto. Por ello lo primero que destaca en ambos casos es el nombre del periódico

La distribución de las imágenes redirige la vista de una forma diferente a la natural que he comentado con anterioridad, la imagen principal de Público y el titular con grandes letras mayúsculas centran nuestra atención sobre la noticia del aceite, pero a la vez, al colocar en la cabecera de esta imagen el titular “el horror en persona” destaca también esta noticia. Es destacable en el caso de estas dos fotografías el tratamiento que se hace de la imagen para dar un enfoque personal a la misma y expresar la opinión del periódico sobre la noticia; en el caso del aceite la imagen en primer plano del ministro es de preocupación, lo que contrasta con el titular (sanidad patina con el aceite) y la pregunta de la cabecera de la foto (¿alarma exagerada?) En el caso del austriaco que secuestró a su hija la foto del hombre con la mirada perdida junto a la de su hija sonriente reafirman el titular (el horror en persona). Podríamos decir que estas son las principales noticias, aunque que periódico adelanta otros artículos en imágenes a pie de página.

En la portada de ABC destaca las mismas dos noticias, pero de forma diferente, las dos únicas imágenes que aparecen se refieren a la noticia del secuestrador de Austria, utilizando el mismo contraste entre el padre y la hija sonriente, pero sin embargo el titular destacado no se refiere a esta noticia, sino a la del aceite. Podemos deducir solo por la portada que este periódico es más conservador que el anterior, por el uso del color y del texto y la austeridad en el número de imágenes usadas y en el uso de las mismas.

Comparar estas portadas nos puede dar una idea de la información que se trasmite de forma visual, sin apenas leer nada, y es un buen comienzo para empezar a analizar la información audiovisual que encontramos en diferentes medios.

 

Robótica educativa

Robótica educativa

Stephen Hawking en su libro “Historia del tiempo” especula con la posibilidad de futuros viajes espaciales que durarían varias generaciones de humanos nacidos en el espacio; asegura que con mucha probabilidad las personas nacidas en el espacio no serían capaces de volver a vivir en la tierra, pues sus cuerpos y sus mentes se habrían adaptado a la gravedad artificial de forma irreversible.

Conocer esta experiencia de la robótica educativa me lo ha recordado, pues los niños que nacen en la era digital se desarrollan en un modo irreversible y muy alejado del que experimentamos las y los que les estamos educando, en ciertos aspectos nos superan.

La generación de los llamados “nativos digitales” aprende de una forma muy diferente a la que hemos experimentado nosotros, han nacido en un mundo virtual, rodeados de un montón de tecnología que les hace tener una actitud más global hacia la misma, se comunican a través del mail, foros, blog, mensajes de movil...y aceden a la información de una forma más visual, prevalece la imagen ante la palabra y cuando no es así la lectura es en paralelo, a través de hipertexto, no es lineal como hacíamos nosotros en los libros.

 

Por ello me parece muy pertinente llevar los robots a la escuela, así como el uso de videojuegos en las aulas, permiten un tipo de aprendizaje más relacionado con las nuevas habilidades y capacidades de los aprendices, estos niños están con 6 y 7 años programando máquinas en lenguaje C (que es bastante actual), cuando la generación que vimos nacer el ordenador personal apenas nos acordamos del Basic. Es evidente que si la escuela y la educación no quieren quedarse obsoletas deben tener en cuenta el contexto en el que se produce el aprendizaje y comprender que este avance tecnológico no tiene marcha atrás, las nuevas generaciones tienen una forma de vivir y de aprender que no podemos obviar.

El aprendizaje actual es activo e interactivo, requiere la participación del individuo en la construcción del conocimiento, como educadores debemos fomentar esta actividad, una actividad con sentido encaminada a facilitar los procesos de aprendizaje mediante la relación con la tarea, pero teniendo en cuenta la motivación y la voluntad de aprender. Al igual que el verbo leer no admite imperativos el verbo aprender tampoco, hay que motivar y fomentar la curiosidad y la voluntad de aprender en función de las necesidades e inquietudes del aprendiz, pues el imperativo aquí tampoco tiene sentido.

Matemáticas

En primer lugar tenemos que tener en cuenta el nivel de desarrollo del alumnado en este curso, quinto de primaria se corresponde con edades de 10-11 años, por lo que la mayoría se encuentra en el periodo de las operaciones concretas. También contar con que el libro de texto es un apoyo a la actividad que se desarrolla en clase, no es un instrumenta para utilizarlo tal cual.

En este ejemplo me parece importante destacar la introducción que hace al tema, contextualizándolo históricamente y de una manera sencilla y comprensible, adecuado a la edad referida. De esta manera se sondean ideas previas y se crea una referencia sobre la que empezar a trabajar los nuevos conceptos. En la presentación de los nuevos conceptos a través de ejercicios también se tiene en cuenta la experiencia concreta del niño para facilitar la comprensión de los nuevos conceptos matemáticos, esto lo consigue presentando ejemplos cercanos que serán más significativos para el niño, ya que se están trabajando conceptos muy complejos y abstractos, difíciles de comprender si no los referimos a realidades concretas.

Para facilitar la comprensión de los conceptos estadísticos que están trabajando introducen otro sistema simbólico como son los gráficos referidos a los ejercicios, que pueden servir para mejorar la comprensión del concepto, pues al ser más visuales y más concretos (recordemos el periodo de desarrollo en que se encuentran) también sobre ejemplos familiares facilitan la interpretación.

A demás a lo largo de toda la explicación se va repasando antes de añadir conceptos nuevos, se hacen incisos para comprobar la comprensión. Recordemos que el libro es un apoyo a las explicaciones del profesor y a las experiencias realizadas en la clase. Comprobar que el niño entiende realmente el concepto y que no está detectando un tipo de problema al que aplicar una fórmula es muy importante, pues si es esto último no está relacionando el símbolo con el significado, puede ser a nivel de lectura o matemático, el caso es que es necesario que comprenda el significado.

El tema tratado en el capítulo me parece un poco difícil y sin embargo la forma de abordarlo en el libro creo que es adecuada, el profesor que conoce el grupo puede adaptar los ejemplos a su clase y proponer otras actividades manipulativas sobre ello antes de transformar los datos en números, y hacer esto cuando esté seguro de la comprensión de los conceptos por parte del alumnado. Estos ejercicios propuestos por el profesor yo los trabajaría primero de forma grupal para favorecer las explicaciones mutuas y la verbalización de los aprendizajes y posteriormente, de forma individual.

 

Orientación de la Lectoescritura

Orientación de la Lectoescritura

El caso con el cual voy a realizar la actividad es un niño de 10 años que no sabe leer ni escribir. Aunque ha estado escolarizado desde los 6 años, su asistencia a clase ha sido muy infrecuente. Es el menor de tres hermanos, una chica de 14 y un chico de 19 años; vive con su hermana y con su madre que cambia frecuentemente de pareja, y por ello no tienen residencia fija y se trasladan con frecuencia de domicilio lo que dificulta la asistencia a clase del menor.

Cuando ingresa en la residencia infantil no muestra ninguna motivación positiva ni negativa hacia el aprendizaje de la lectura, aunque si se muestra contento con la posibilidad de poder asistir a clase con regularidad, estando bien integrado con maestros y compañeros en poco tiempo. En la residencia es un niño alegre y se relaciona bien con adultos e iguales, es muy activo y le gusta hacer cosas nuevas. Con su hermana, que también vive en la residencia, tiene buena relación y se apoyan mutuamente, aunque tiene momentos de tristeza y añoranza de su madre. El fin de semana permanece en el centro, teniendo únicamente visitas por parte de la madre, que en ocasiones no se producen por no poder localizar a la madre.

Como psicopedagoga daría los siguientes consejos:

Plantearía la intervención coordinada en dos niveles, escuela y residencia en la que vive el niño que son los ámbitos principales en los que se desarrolla el menor. No contaría con la colaboración de la familia pues está ausente y no muestra preocupación por los aprendizajes escolares en general.

Es muy importante en este caso cuidar la autoestima del menor, pues se encuentra en una situación personal muy difícil que afecta a su autoconcepto y a su estado anímico en general. Hay que intentar que experimente éxito en las actividades que se desarrollen con él para mantener su autoestima alta y para motivarle positivamente hacia este aprendizaje, crear un clima agradable y acogedor, presentando la lectura y la escritura como actividades positivas y no como una obligación o un castigo puede facilitar una aproximación positiva a ellas.

Es necesario partir de los conocimientos e intereses del niño, pues con 10 años ya tiene una experiencia importante sobre la vida y sobre la lectura y la escritura en contextos naturales, tiene un buen dominio y conocimiento del lenguaje oral y conoce algunas letras, es importante conocer el nivel en el que está para comenzar a trabajar desde aquí. La lectura y la escritura pueden trabajarse de forma simultánea.

El niño tiene que saber por qué se hacen determinadas cosas, con qué objetivo y resultado que pueden conseguir para que pueda valorar lo que ha conseguido y el proceso que ha seguido, desarrollando así la metacognición.

Trabajar la memoria visoespacial y el reconocimiento de letras, por ejemplo en los nombre de los compañeros, en carteles de los anuncios de la calle, mirando un escaparate e intentando recordar, sin mirar, todo lo que hay o dónde se encuentran algunas cosas (también se puede hacer con láminas de dibujos o con las ilustraciones de los libros), buscado a “Wally”o con el juego del memory (buscar parejas con cartas boca abajo sobre la mesa)

Jugar a crear palabras partiendo de letras o de sílabas y descomponer palabras en sílabas, puede servir tanto para familiarizarse con las letras como para iniciarse en la lectura.

Trabajar con las letras y los sonidos para desarrollar la conciencia fonológica, por ejemplo empezar a trabajar con las letras de palabras que ya conoce, como las de su nombre, o de nombres que sean significativos para él. También hay juegos como el ahorcado (adivinar una palabra conociendo el número de letras), las palabras encadenadas (una persona dice una palabra y el siguiente dice otra que empiece por la última sílaba de la anterior) o el veo veo (una persona piensa un nombre de una cosa, animal, persona... y dice la letra por la que empieza par que los demás la adivinen) o mediante rimas o poesías.

Reconocer las grafías de las letras por su sonido, nombrar una letra por su sonido y que el niño busque su grafía, por ejemplo reconocer qué letra de las de un cuadro tiene el sonido fffffffff y qué palabras conoce con ese sonido.

Leer con el niño y leerle en voz alta, permitiendo que vea el libro, por ejemplo antes de acostarse. Después se puede comentar la historia con él, qué le ha gustado, cómo podríamos cambiar el final, sobre qué inventaría él una historia... para trabajar también la comprensión lectora.

Inventar historias a partir de un dibujo, de dos o tres palabras, o de una situación cotidiana. También se puede hacer en grupo, una persona empieza la historia y el resto, por orden, la van continuando.

Deletrear palabras, nombres o encontrar una letra en un nombre, en un cartel de la calle...

Usando el ordenador para buscar cosas de su interés o para que juegue podemos motivarle y reforzarle en sus aprendizajes

Implicarle en momentos cotidianos en los que se use la escritura, apuntar una nota para alguien, buscar una información en una guía o en internet...

Comenzar a escribir las historias que se inventa, hacer un diálogo para representar un cuento con los compañeros, escribir chistes o dedicatorias, el horario del cole... con nuestra ayuda.

Hacer de secretario en la asamblea y tomar nota de los acuerdos a los que se llegue o ser el ayudante del que escribe, recordándole lo que tiene que escribir o alternándose entre dos personas.

Jugar a juegos con palabras escritas, como el ahorcado, o al de escribir varias cosas, países, animales, comidas... que empiecen por una letra...

Destacar la utilidad y funcionalidad de la escritura en la vida cotidiana, para comunicarse con los demás como con uno mismo. Se le puede proponer escribir una carta a su madre contándole las cosas que hace, lo que ha aprendido o lo que siente para dársela cuando venga a verle.

Muchas de estas actividades pueden realizarse tanto en la escuela como en el hogar, lo importante es que ambas instituciones estén coordinadas para conocer el nivel y el progreso del niño y seguir un mismo ritmo y una metodología parecida, aunque en el colegio el aprendizaje se dará en un entrono más formal y de forma más explícita es importante que desde la residencia se refuerce este aprendizaje, para ello hay que saber que letras, actividades, estrategias...se están usando para trabajar en la misma línea.

Hay que tener en cuenta que cada persona tiene una forma de aprender y lo hace a un ritmo diferente, por ello hay que animar y valorar al niño teniendo en cuenta su progreso y su esfuerzo, sin compararle con otros niños.

Los lectores españoles

 

Parece que la información que dan estos dos artículos son contradictorias, pues por un lado uno de ellos nos dice que el 88'2% de los niños entre 10 y 13 años leen habitualmente y el otro que el 43% de los españoles no leen.

Esta discrepancia puede ser por la forma en que se han elaborado las estadísticas, pues parece ser que se basan en la venta de libros según las edades a las que están dirigidos, pues parece poco probable que un alto porcentaje de personas que a los 10 años (un lector muy joven) lee unos 5 o 7 libros al año pierda el interés por la lectura con la edad hasta el extremo de dejar de leer libros por completo.

Para hacernos una idea de si existe hábito lector o no en nuestra sociedad no es significativo el número de libros vendidos por franja de edad recomendada por dos motivos: primero, porque no todos los libros ni textos que se leen se leen en formato físico (libros y revistas digitales), es decir, no todos de compran en las editoriales, y segundo, porque las personas leen según sus intereses y no según las edades para las que están recomendadas las historia, por ejemplo, un niño de 14 años puede estar leyendo un clásico como Anna Karenina y un señor de 50 años Harry Potter.

Si pensamos que las estadísticas hacen referencia a la realidad y que es cierto que con la edad se pierde el habito lector podemos dar otra interpretación.

La cultura está cambiando, antes, no hace mucho, el acceso a estas historias era únicamente mediante la lectura de un libro, hoy en día podemos encontrarlas en formatos mucho más atractivos y que requieren menos esfuerzo como el cine, los tebeos y comics o los juegos de videoconsolas y de ordenador. Estos formatos audiovisuales e interactivos son más atractivos y más motivantes para los lectores actuales, la disminución de la lectura con la edad puede deberse al descubrimiento de estas nuevas formas de acceder a la información propias de la era digital en la que se están desarrollando los niños y jóvenes y que a nosotros ya nos es un poco ajena.

También hay que pensar que con la edad aparecen muchos cambios en la distribución del tiempo, con la adolescencia los jóvenes comienzan a pasar más tiempo dedicados a actividades sociales en detrimento de las individuales como la lectura, y con la edad adulta se incorporan a la vida la actividad laboral y obligaciones de diferentes tipos que limitan el tiempo dedicado a uno mismo, lo que puede influir en la lectura.

En uno de los artículos se destaca que los lectores españoles son principalmente mujeres jóvenes universitarias. Cuál es la explicación de esto, yo creo que podemos encontrar alguna clave analizando la sociedad española. Un alto porcentaje de estudiantes universitarios son jóvenes, muchas de las mujeres que estudian en la universidad lo hacen en ciencias humanas, estudios que requieren la lectura de documentos y textos en mayor medida que las ciencias exactas. Por otro lado, aunque esto está cambiando, culturalmente el ocio masculino por tradición ha sido más activo y grupal que el femenino, más individual y pasivo, puede ser por esto que la lectura sea más frecuente en adultas.

Deberíamos analizar también otros factores como la temática de los libros que se leen, la motivación hacia esta actividad a lo largo del ciclo vital, el acceso al texto escrito y los cambios antes mencionados en la cultura y los que se están produciendo también en la sociedad.

Como psicopedagogos debemos tener en cuenta todo esto, más allá de las estadísticas y los números que no sabemos a qué intereses responden, para orientar a maestros y familias en el proceso de aprendizaje de los niños, para que se aborde desde la motivación, teniendo en cuenta los intereses e inclinaciones de los neolectores y abriendo esta herramienta cultural teniendo en cuenta las nuevas situaciones socioculturales en las que se va a usar y adaptándonos a los continuos cambios que se producen en el entorno.

 

Aprendizaje de la lectoescritura

Aprendizaje de la lectoescritura El lenguaje se considera una de las condiciones más importantes, ya que permite que el ser humano evolucione; por lo tanto, el hablar de un modo claro y comprensible, constituye un requisito fundamental para la vida. El no contar con esta posibilidad para comunicarse con los semejantes, puede limitar muchos aspectos de la cotidianeidad.

Vigotsky fue de los primeros en destacar el papel fundametnal del lenguaje para la formación de los procesos mentales, el habla tiene dos funcioes: la comunicación externa con los demás y la manipulación interna de los pensamientos de la persona con sigo misma. Bruner presupone que la actividad mental está interrelacinada conel contexto social, dándose una íntima relación entre los procesos mentales y la influencia del contexto sociocultural en que estos se desarrollam.

Cuando el nivel de desarrollo del habla queda por debajo del de otros niños de la misma edad, los niños encuentran obstáculos en sus relaciones sociales. Esto afecta la adaptación social, su proceso de lectura – escritura y tiene efectos perjudiciales sobre los conceptos que tienen de sí mismos.

La alfabetización se encuentra estrechamente relacionada con el uso que los niños hacen del lenguaje en el hogar y en la comunidad en general. Sus habilidades lingüísticas se desarrollan rápidamente desde el segundo año de vida por medio de la interacción que el adulto realiza con el infante con intención educativa. Una buena alfabetización requiere que los niños sean conscientes, de modo explícito, del empleo que hacen de su propia lengua y del lenguaje en general, para de esta manera adquirir conocimiento metacognitivo sobre el lenguaje o conciencia metalingüística, que es la clave para la transición infantil a la lectura y la escritura.

Los seres humanos somos capaces de vocalizar gran variedad de sonidos que conforman las palabras, estos sonidos se denominan fonos. De los sonidos posibles, los hablantes y oyentes de una lengua sólo perciben como significativos un subconjunto muy pequeño: los fonemas. Cada fonema constituye un tipo de categoría perceptiva que trasmite significado. Cada lengua del mundo tiene su propio conjunto de fonemas.

Reconocer que los fonemas son sonidos del habla individuales y aislables y ser capaces de manipularlos es una de las capacidades metalingüísticas, la conciencia fonémica. Es a partir de los seis años de edad cuando los niños demuestran cierto grado de conciencia fonémica.

Aprender a leer requiere conectar esa comprensión metalingüística sobre el lenguaje oral con los símbolos escritos: las letras, las palabras y las frases. Dicha conexión implica adquirir la comprensión del principio alfabético, saber que las letras escritas y las combinaciones de letras representan fonemas.

Si el conocimiento de los sonidos de una lengua es vital para aprender a leer y escribir, también lo es el conocimiento metalingüístico de la morfología, que requiere que los niños dividan las palabras en sílabas y en otros elementos significativos para comprenderlas y escribirlas.

Las palabras están organizadas en unidades mayores, como las locuciones, las oraciones subordinadas y las oraciones principales. La regularidad sintáctica aparece muy pronto en el habla infantil, incluso antes que la morfología, pero la capacidad para reflexionar sobre la estructura interna de las frases y de manipularla no se desarrolla hasta la niñez media.

El nivel superior de la estructura del lenguaje es el discurso. En la lectura y escritura la comprensión y la construcción del significado semántico dependen de la capacidad de los lectores para unir los elementos del discurso. Para ellos deben reconocer, al menos de manera implícita, la estructura de la historia y el texto.

Requisitos congnitivoas para el aprendizaje de la lectura.

En la lectura, el conocimiento previo dirige la atención, orienta la interpretación y posibilita la comprensión. Cuando un niño lee, interpreta las palabras y los hechos a partir de lo que sabe. Leer es un proceso constructivo dirigido a comprender, y aunque resulta innegable que los lectores principiantes necesitan habilidades de descodificación, como la identificación de los sonidos, las letras y las palabras, tales habilidades no constituyen la lectura en si mismas.

Para que la lectura tenga significado, se necesitan tanto los procesos de la memoria de trabajo como los de la memoria a largo plazo. Construir el significado depende de la interacción de ambos. La información nueva debe mantenerse viva en la memoria de trabajo, mientras se saca de la memoria a largo plazo la información que se ha obtenido previamente.

Leer exige atención a los elementos relevantes del texto, controlar los movimientos oculares, centrarse en palabras específicas.

Aspectos importantes en la instrucción inicial de la lectura.

Aunque adquirir habilidades de descodificación es esencial para aprender a leer hay que relacionar la descodificación con el propósito de la lectura que es crear significado, debemos recordad las razones básicas de la alfabetización que son: aprender, comunicarse y disfrutar, por lo tanto, debemos enfocar la lectura como una actividad significativa.

La alfabetización crítica es la capacidad de leer, escribir, escuchar y hablar con eficacia. Constituye una meta mejor para la instrucción que aprender a leer. Esto se consigue haciendo que los niños utilicen sus habilidades lingüísticas en el desarrollo de tareas significativas y ayudando a los alumnos a desarrollar su competencia lingüística y cognitiva global.

Es muy importante el ayudar a los jóvenes lectores a descodificar de manera automática. La descodificación se puede practicar de muchas maneras. Una de las cuales des la lectura significativa orientada, en la que el profesor dirige la atención del alumno a las características relevantes gráficas y fonémicas de las palabras. Resulta muy útil volver a leer pasajes para mejorar la fluidez y conseguir automatismos.

Si la lectura no se relaciona con la experiencia infantil se convierte en un ejercicio sin sentido, de decir palabras. La lectura que propongamos a nuestros alumnos, debe ser adecuada a su experiencia, a su contexto, a sus necesidades y gustos. El profesor puede desarrollar su conciencia metalingüística dirigiendo su atención a las diversas dimensiones del lenguaje.

Es importante recordar que unos niños aprenden antes y otros después, y el profesor debe tenerlo en cuenta, no hay que desesperarse, porque cada alumno tiene su ritmo. Además dicen que Infantil no es la mejor etapa para comenzar a enseñar a leer. La edad óptima es en torno a los siete años, pero le presión social va en detrimento de esta realidad. A unos padres les interesa que su hijo aprenda a leer con cinco años, en vez de con siete, aunque en vez de tardar todo un curso escolar lo conseguiría en tres meses, pero a veces la sociedad quiere ver resultados aunque no sea el mejor momento para cosecharlos.

Preguntas sobre Lectoescritura

Preguntas sobre Lectoescritura

En el texto Cole y Griffin nos hablan de la complajidad de apresnder a leer y cómo se podría hacer este aprendizaje más fácil. En concreto hablan de cómo enseñar a niñas y niños que han fracasado previamente enel aprendizaje de la entura a través de un enfoque sociohistórico que parte de situaciones cotidianas, naturales, para motivar y para iniciar el parendizaje de la lectura.

Este enfoque supone concebir lalectura y la escritura de un modo globalizado, no como una actividad meramente académica, sino como una herramienta sociocultural de comunicación, que tiene una funcionalidad práctica. Esribir implica la comunicación con otra persona que va a leer el mensaje, y que ésta forma de comunicación es tan habitual como el lenguaje oral. Para que el sujeto en aprendizaje comprenda todo esto es necesario aprovechar el conocimiento previo que tiene sobre el tema y que ha adquirido a través de su experiencia previa, concreta e individual con la lentura y la escritura, y plantear el aprendizaje desde ahí, motivándole y reforzando su interés, de esta manera el aprendizaje tendrá una mayor significatividad y las niñas y niños serán, así mismo, más conscientes de su aprendizaje, puesto que no parten de cero, sino de lo que ya conocen del código escrito y de la utilidad del mismo, siento más fécil descubrir la relación existente entre lenguaje oral y escrito.

Como apuntan algunas compañeras en el foro, al igual que Garton y Pratt en el texto, las habilidades que es necesario dominar para iniciar estos aprendizajes son muchas y complejas, siendo necesario, en muchos casos, que exista una maduración neurobioógica y fisicomotora. Algunas de ellas son discriminación visual de la letra y discriminación auditiva del sonido de la misma, además de la relación entre ambas, formación de las letras, habilidades grafomotrices, habilidades perceptivomotoras, como lalateralidad, orientación espacio-temporal, en relación con la estructura de la cadena hablada y escrita (izquierda-derecha y arriba-abajo) y sobre todo, poder relacionar el lenguaje oral con el escrito y todo ello como una representación del mundo y una forma de comunicarse con el otro.

Ésto último supone un nivel de abstracción importante que es difícil de conseguir con los sistemas de enseñanza-aprendizaje tradicionales que son más repetitivos y menos significativos. La ventaja del método global (sociohistórico) comentado en el texto de Cole y Griffin está, además de en la mitivación de los aprendicen, en que facilita la realización de esta relación entre lo oral y lo escrito.

Teniendo en cuenta lo dicho, un aprendizaje no debe preceder a otro, sino que es más "natural" que se inicien a la vez, por la relación que existe entre ambos. Lectura y escritura son dos partes de un todo que, en el mundo social y cultural, aparecen a la vez. El conocimiento por parte de la niña o niño con el aprendizaje del código escrito en su dida cotidiana puede aprovecharse tanto para aprender a leer como para escribir, y la motivación que genera ese conocimiento hace que se implique activamente en el proceso.

J. Alegría nos explica quel a dificultad que presenta el lenguaje escrito frente al hablado es que es un "artificio" , en un sistema abstracto inventado para representar al sistema oral. En comparación con éste último, el escrito es más complejo y menos intuitivo, más "reglado", menos natural que el habla, y en contraposición a ésta, no se aprende por exposición al mismo, sino que tiene que existir una intencionalidad de enseñar (y de aprender) para ello.

Los "malos lectores" comprende unmensaje escrito cuando se les lee porque la dificultad que tienen se encuentra en la descodificación del código escrito y no en la comprensión del mensaje, no conocen bien las letras o las śilabas o no tienen automatizado el proceso de decodificación del código escrito, y por tanto su atención se centra en éste proceso y no atienden al mensaje. Al leerselo otra persona ésta dificultad se supera, pues el mensaje ha pasado de un sistema abstracto al oral que es más natural y la atención queda libre para centrarse en el mensaje.