"Arriesgarse es perder el equilibrio momentáneamente. No arriesgarse es perderse a sí mismo" - Collin Mc Carty
Semana Santa
El sábado vino a visitarnos el “profe” de una de mis niñas de la residencia. No es frecuente que los niños reciban visitas, menos aún los tutelados que permanecen en el centro los fines de semana y las vacaciones, pero este maestro vino el sábado de Semana Santa a la hora de la merienda y pasó casi tres horas con nosotras. Me gustó mucho conversar con él. No es habitual que alguien ajeno a la institución venga a ella y menos aún un maestro en días de vacaciones y fin de semana. Fue una experiencia estupenda para la niña, la reforzó un montón, se sintió especial ese día. Para mi también fue muy gratificante, pues puede comprobar que aún hay personas implicadas en su trabajo con otras personas, profesionales competentes y preocupados por hacer bien lo que hacen.
Muchas gracias por tu visita Celso.
Orientación de la Lectoescritura
El caso con el cual voy a realizar la actividad es un niño de 10 años que no sabe leer ni escribir. Aunque ha estado escolarizado desde los 6 años, su asistencia a clase ha sido muy infrecuente. Es el menor de tres hermanos, una chica de 14 y un chico de 19 años; vive con su hermana y con su madre que cambia frecuentemente de pareja, y por ello no tienen residencia fija y se trasladan con frecuencia de domicilio lo que dificulta la asistencia a clase del menor.
Cuando ingresa en la residencia infantil no muestra ninguna motivación positiva ni negativa hacia el aprendizaje de la lectura, aunque si se muestra contento con la posibilidad de poder asistir a clase con regularidad, estando bien integrado con maestros y compañeros en poco tiempo. En la residencia es un niño alegre y se relaciona bien con adultos e iguales, es muy activo y le gusta hacer cosas nuevas. Con su hermana, que también vive en la residencia, tiene buena relación y se apoyan mutuamente, aunque tiene momentos de tristeza y añoranza de su madre. El fin de semana permanece en el centro, teniendo únicamente visitas por parte de la madre, que en ocasiones no se producen por no poder localizar a la madre.
Como psicopedagoga daría los siguientes consejos:
Plantearía la intervención coordinada en dos niveles, escuela y residencia en la que vive el niño que son los ámbitos principales en los que se desarrolla el menor. No contaría con la colaboración de la familia pues está ausente y no muestra preocupación por los aprendizajes escolares en general.
Es muy importante en este caso cuidar la autoestima del menor, pues se encuentra en una situación personal muy difícil que afecta a su autoconcepto y a su estado anímico en general. Hay que intentar que experimente éxito en las actividades que se desarrollen con él para mantener su autoestima alta y para motivarle positivamente hacia este aprendizaje, crear un clima agradable y acogedor, presentando la lectura y la escritura como actividades positivas y no como una obligación o un castigo puede facilitar una aproximación positiva a ellas.
Es necesario partir de los conocimientos e intereses del niño, pues con 10 años ya tiene una experiencia importante sobre la vida y sobre la lectura y la escritura en contextos naturales, tiene un buen dominio y conocimiento del lenguaje oral y conoce algunas letras, es importante conocer el nivel en el que está para comenzar a trabajar desde aquí. La lectura y la escritura pueden trabajarse de forma simultánea.
El niño tiene que saber por qué se hacen determinadas cosas, con qué objetivo y resultado que pueden conseguir para que pueda valorar lo que ha conseguido y el proceso que ha seguido, desarrollando así la metacognición.
Trabajar la memoria visoespacial y el reconocimiento de letras, por ejemplo en los nombre de los compañeros, en carteles de los anuncios de la calle, mirando un escaparate e intentando recordar, sin mirar, todo lo que hay o dónde se encuentran algunas cosas (también se puede hacer con láminas de dibujos o con las ilustraciones de los libros), buscado a “Wally”o con el juego del memory (buscar parejas con cartas boca abajo sobre la mesa)
Jugar a crear palabras partiendo de letras o de sílabas y descomponer palabras en sílabas, puede servir tanto para familiarizarse con las letras como para iniciarse en la lectura.
Trabajar con las letras y los sonidos para desarrollar la conciencia fonológica, por ejemplo empezar a trabajar con las letras de palabras que ya conoce, como las de su nombre, o de nombres que sean significativos para él. También hay juegos como el ahorcado (adivinar una palabra conociendo el número de letras), las palabras encadenadas (una persona dice una palabra y el siguiente dice otra que empiece por la última sílaba de la anterior) o el veo veo (una persona piensa un nombre de una cosa, animal, persona... y dice la letra por la que empieza par que los demás la adivinen) o mediante rimas o poesías.
Reconocer las grafías de las letras por su sonido, nombrar una letra por su sonido y que el niño busque su grafía, por ejemplo reconocer qué letra de las de un cuadro tiene el sonido fffffffff y qué palabras conoce con ese sonido.
Leer con el niño y leerle en voz alta, permitiendo que vea el libro, por ejemplo antes de acostarse. Después se puede comentar la historia con él, qué le ha gustado, cómo podríamos cambiar el final, sobre qué inventaría él una historia... para trabajar también la comprensión lectora.
Inventar historias a partir de un dibujo, de dos o tres palabras, o de una situación cotidiana. También se puede hacer en grupo, una persona empieza la historia y el resto, por orden, la van continuando.
Deletrear palabras, nombres o encontrar una letra en un nombre, en un cartel de la calle...
Usando el ordenador para buscar cosas de su interés o para que juegue podemos motivarle y reforzarle en sus aprendizajes
Implicarle en momentos cotidianos en los que se use la escritura, apuntar una nota para alguien, buscar una información en una guía o en internet...
Comenzar a escribir las historias que se inventa, hacer un diálogo para representar un cuento con los compañeros, escribir chistes o dedicatorias, el horario del cole... con nuestra ayuda.
Hacer de secretario en la asamblea y tomar nota de los acuerdos a los que se llegue o ser el ayudante del que escribe, recordándole lo que tiene que escribir o alternándose entre dos personas.
Jugar a juegos con palabras escritas, como el ahorcado, o al de escribir varias cosas, países, animales, comidas... que empiecen por una letra...
Destacar la utilidad y funcionalidad de la escritura en la vida cotidiana, para comunicarse con los demás como con uno mismo. Se le puede proponer escribir una carta a su madre contándole las cosas que hace, lo que ha aprendido o lo que siente para dársela cuando venga a verle.
Muchas de estas actividades pueden realizarse tanto en la escuela como en el hogar, lo importante es que ambas instituciones estén coordinadas para conocer el nivel y el progreso del niño y seguir un mismo ritmo y una metodología parecida, aunque en el colegio el aprendizaje se dará en un entrono más formal y de forma más explícita es importante que desde la residencia se refuerce este aprendizaje, para ello hay que saber que letras, actividades, estrategias...se están usando para trabajar en la misma línea.
Hay que tener en cuenta que cada persona tiene una forma de aprender y lo hace a un ritmo diferente, por ello hay que animar y valorar al niño teniendo en cuenta su progreso y su esfuerzo, sin compararle con otros niños.
Biografía
Elaborar mi biografía ha sido muy enriquecedor para mi, he podido reflexionar sobre etapas pasadas de mi vida que tendo poco presentes y me ha facilitado descubrir relaciones causales en mi vida y en mis decisiones que en su momento no tenía tan presentes.
Ha sido interesante vover a revivir acontecimientos y sentimientos que han estado presentes en diferentes momentos a lo largo de la vida y creo que son esta actividad he descubierto de dénde viene mi vocación por la educación y por qué soy educadore social y no maestra. Esta actividad me ha puesto en contacto con mi profesión de una manera profunda, visceral, que hacía tiiempo queno sentía, pero a la vez ha despertado la necesidad de seguir profundizando en aspectos que ha tocado parcialmente y de los que creo poder aprender más sobre mí y mi desempeño profesional.
También ha sido gratificante compartir las diferentes experiencias con los compañeros y comprobar semejanza y diferencias, o distintos procesos por los que se ha llegado a lugares semejantes.
Aunque en el trabajo es importante plantearse cuáles son nuestros objetivos con los cavales, las consecuencias de nuestras intervenciones y de las acciones que emprendemos y por ello es casi imposible no desarrollar una práctica reflexiva, no siempre disponemos de los momentos, espacios y condiciones necesrias para hacerlo demanera sistemática y "profesional", es fácil dejarse llevar por el día a día, por las rutinas del trabajo y los conflictos cotidianos y pasar por alto esta reflexión, y sobre todo no hacerla de forma colegiada, no poder evaluarnos como equipo, como institución, como sociedad incluso, y poder crecer en estos ámbitos profesionales con los compañeros, dejando esta actividad al interés individual.
Es curioso, porque con los niños si acostumbramos a trabajar sobre sus biografías, sobre su pasado, sobre las consecuencisa de éste en el presente..., pero no estamos acostumbrados a hacerlo con nosotros mismos, a poner d manifiesto los procesos que influyen en el desarrollo profesonal. Y eso que trabajamos en el desarrollo humano de niños y adolescentes.
Los lectores españoles
Parece que la información que dan estos dos artículos son contradictorias, pues por un lado uno de ellos nos dice que el 88'2% de los niños entre 10 y 13 años leen habitualmente y el otro que el 43% de los españoles no leen.
Esta discrepancia puede ser por la forma en que se han elaborado las estadísticas, pues parece ser que se basan en la venta de libros según las edades a las que están dirigidos, pues parece poco probable que un alto porcentaje de personas que a los 10 años (un lector muy joven) lee unos 5 o 7 libros al año pierda el interés por la lectura con la edad hasta el extremo de dejar de leer libros por completo.
Para hacernos una idea de si existe hábito lector o no en nuestra sociedad no es significativo el número de libros vendidos por franja de edad recomendada por dos motivos: primero, porque no todos los libros ni textos que se leen se leen en formato físico (libros y revistas digitales), es decir, no todos de compran en las editoriales, y segundo, porque las personas leen según sus intereses y no según las edades para las que están recomendadas las historia, por ejemplo, un niño de 14 años puede estar leyendo un clásico como Anna Karenina y un señor de 50 años Harry Potter.
Si pensamos que las estadísticas hacen referencia a la realidad y que es cierto que con la edad se pierde el habito lector podemos dar otra interpretación.
La cultura está cambiando, antes, no hace mucho, el acceso a estas historias era únicamente mediante la lectura de un libro, hoy en día podemos encontrarlas en formatos mucho más atractivos y que requieren menos esfuerzo como el cine, los tebeos y comics o los juegos de videoconsolas y de ordenador. Estos formatos audiovisuales e interactivos son más atractivos y más motivantes para los lectores actuales, la disminución de la lectura con la edad puede deberse al descubrimiento de estas nuevas formas de acceder a la información propias de la era digital en la que se están desarrollando los niños y jóvenes y que a nosotros ya nos es un poco ajena.
También hay que pensar que con la edad aparecen muchos cambios en la distribución del tiempo, con la adolescencia los jóvenes comienzan a pasar más tiempo dedicados a actividades sociales en detrimento de las individuales como la lectura, y con la edad adulta se incorporan a la vida la actividad laboral y obligaciones de diferentes tipos que limitan el tiempo dedicado a uno mismo, lo que puede influir en la lectura.
En uno de los artículos se destaca que los lectores españoles son principalmente mujeres jóvenes universitarias. Cuál es la explicación de esto, yo creo que podemos encontrar alguna clave analizando la sociedad española. Un alto porcentaje de estudiantes universitarios son jóvenes, muchas de las mujeres que estudian en la universidad lo hacen en ciencias humanas, estudios que requieren la lectura de documentos y textos en mayor medida que las ciencias exactas. Por otro lado, aunque esto está cambiando, culturalmente el ocio masculino por tradición ha sido más activo y grupal que el femenino, más individual y pasivo, puede ser por esto que la lectura sea más frecuente en adultas.
Deberíamos analizar también otros factores como la temática de los libros que se leen, la motivación hacia esta actividad a lo largo del ciclo vital, el acceso al texto escrito y los cambios antes mencionados en la cultura y los que se están produciendo también en la sociedad.
Como psicopedagogos debemos tener en cuenta todo esto, más allá de las estadísticas y los números que no sabemos a qué intereses responden, para orientar a maestros y familias en el proceso de aprendizaje de los niños, para que se aborde desde la motivación, teniendo en cuenta los intereses e inclinaciones de los neolectores y abriendo esta herramienta cultural teniendo en cuenta las nuevas situaciones socioculturales en las que se va a usar y adaptándonos a los continuos cambios que se producen en el entorno.
Formación de Maestros
Como hemos visto en la actividad realizada en clase, la formación del profesorado deja mucho que desear. Por un lado se les forma en un amplio corpus de conocimientos técnicos y en pedagogía, basándose en una función de la escuela como reproductora del conocimiento, por lo tanto el objetivo implícito de este tipo de formación es preparar a los niños en la repetición del conocimiento científico existente, para ello se les da una formación inicial en todas, o en la mayoría de las materia, para que en el futuro se especialicen.
Pero en problema es que la sociedad reclama de la escuela mucho más que la formación técnica amplia de los niños, se espera también que se les cuide emocionalmente, que se les corrija en sus actitudes, que se enseña modales, que se les cuide las horas que los padres pasan trabajando... y que los maestros sean expertos en esto y en otras muchas cosas.
Aunque los propios docentes piensan que su formación deja mucho que desear y echan en falta más formación pedagógica, no está claro que la función de la escuela sea la que actualmente se está exigiendo por la sociedad, se les exige demasiado en ámbitos fuera de su esfera profesional, con lo que se desvirtúa la profesión en si y se pierde el norte, el objetivo propiamente educativo de la escuela, que es el que tiene que desarrollar el profesorado.
La finalidad última de la educación es formar personas críticas y capaces de autodirigirse en la vida personal y profesional. Para poder hacer esto es necesario, además de una formación que se centre más en aspectos pedagógicos y que dote a los profesionales de herramientas cognitivas para ello, también es necesaria una formación crítica que les permita continuar desarrollando su profesionalidad a lo largo del tiempo, con una actitud personal de compromiso con su propia formación como con el desarrollo del alumnado, conscientes del cambio social, de sus posibilidades, autoevaluarse y cuestionarse si realmente está consiguiendo lo que se había propuesto y cómo puede mejorar en ello.
Este proceso supone grandes cambios no solo a nivel personal, sino en el entorno en el que se desarrolla el trabajo, en el centro, con los compañeros... y esto es complicado, pues siempre aparecen resistencias ante la innovación.
Aprendizaje de la lectoescritura
El lenguaje se considera una de las condiciones más importantes, ya que permite que el ser humano evolucione; por lo tanto, el hablar de un modo claro y comprensible, constituye un requisito fundamental para la vida. El no contar con esta posibilidad para comunicarse con los semejantes, puede limitar muchos aspectos de la cotidianeidad.
Vigotsky fue de los primeros en destacar el papel fundametnal del lenguaje para la formación de los procesos mentales, el habla tiene dos funcioes: la comunicación externa con los demás y la manipulación interna de los pensamientos de la persona con sigo misma. Bruner presupone que la actividad mental está interrelacinada conel contexto social, dándose una íntima relación entre los procesos mentales y la influencia del contexto sociocultural en que estos se desarrollam.
Cuando el nivel de desarrollo del habla queda por debajo del de otros niños de la misma edad, los niños encuentran obstáculos en sus relaciones sociales. Esto afecta la adaptación social, su proceso de lectura – escritura y tiene efectos perjudiciales sobre los conceptos que tienen de sí mismos.
La alfabetización se encuentra estrechamente relacionada con el uso que los niños hacen del lenguaje en el hogar y en la comunidad en general. Sus habilidades lingüísticas se desarrollan rápidamente desde el segundo año de vida por medio de la interacción que el adulto realiza con el infante con intención educativa. Una buena alfabetización requiere que los niños sean conscientes, de modo explícito, del empleo que hacen de su propia lengua y del lenguaje en general, para de esta manera adquirir conocimiento metacognitivo sobre el lenguaje o conciencia metalingüística, que es la clave para la transición infantil a la lectura y la escritura.
Los seres humanos somos capaces de vocalizar gran variedad de sonidos que conforman las palabras, estos sonidos se denominan fonos. De los sonidos posibles, los hablantes y oyentes de una lengua sólo perciben como significativos un subconjunto muy pequeño: los fonemas. Cada fonema constituye un tipo de categoría perceptiva que trasmite significado. Cada lengua del mundo tiene su propio conjunto de fonemas.
Reconocer que los fonemas son sonidos del habla individuales y aislables y ser capaces de manipularlos es una de las capacidades metalingüísticas, la conciencia fonémica. Es a partir de los seis años de edad cuando los niños demuestran cierto grado de conciencia fonémica.
Aprender a leer requiere conectar esa comprensión metalingüística sobre el lenguaje oral con los símbolos escritos: las letras, las palabras y las frases. Dicha conexión implica adquirir la comprensión del principio alfabético, saber que las letras escritas y las combinaciones de letras representan fonemas.
Si el conocimiento de los sonidos de una lengua es vital para aprender a leer y escribir, también lo es el conocimiento metalingüístico de la morfología, que requiere que los niños dividan las palabras en sílabas y en otros elementos significativos para comprenderlas y escribirlas.
Las palabras están organizadas en unidades mayores, como las locuciones, las oraciones subordinadas y las oraciones principales. La regularidad sintáctica aparece muy pronto en el habla infantil, incluso antes que la morfología, pero la capacidad para reflexionar sobre la estructura interna de las frases y de manipularla no se desarrolla hasta la niñez media.
El nivel superior de la estructura del lenguaje es el discurso. En la lectura y escritura la comprensión y la construcción del significado semántico dependen de la capacidad de los lectores para unir los elementos del discurso. Para ellos deben reconocer, al menos de manera implícita, la estructura de la historia y el texto.
Requisitos congnitivoas para el aprendizaje de la lectura.
En la lectura, el conocimiento previo dirige la atención, orienta la interpretación y posibilita la comprensión. Cuando un niño lee, interpreta las palabras y los hechos a partir de lo que sabe. Leer es un proceso constructivo dirigido a comprender, y aunque resulta innegable que los lectores principiantes necesitan habilidades de descodificación, como la identificación de los sonidos, las letras y las palabras, tales habilidades no constituyen la lectura en si mismas.
Para que la lectura tenga significado, se necesitan tanto los procesos de la memoria de trabajo como los de la memoria a largo plazo. Construir el significado depende de la interacción de ambos. La información nueva debe mantenerse viva en la memoria de trabajo, mientras se saca de la memoria a largo plazo la información que se ha obtenido previamente.
Leer exige atención a los elementos relevantes del texto, controlar los movimientos oculares, centrarse en palabras específicas.
Aspectos importantes en la instrucción inicial de la lectura.
Aunque adquirir habilidades de descodificación es esencial para aprender a leer hay que relacionar la descodificación con el propósito de la lectura que es crear significado, debemos recordad las razones básicas de la alfabetización que son: aprender, comunicarse y disfrutar, por lo tanto, debemos enfocar la lectura como una actividad significativa.
La alfabetización crítica es la capacidad de leer, escribir, escuchar y hablar con eficacia. Constituye una meta mejor para la instrucción que aprender a leer. Esto se consigue haciendo que los niños utilicen sus habilidades lingüísticas en el desarrollo de tareas significativas y ayudando a los alumnos a desarrollar su competencia lingüística y cognitiva global.
Es muy importante el ayudar a los jóvenes lectores a descodificar de manera automática. La descodificación se puede practicar de muchas maneras. Una de las cuales des la lectura significativa orientada, en la que el profesor dirige la atención del alumno a las características relevantes gráficas y fonémicas de las palabras. Resulta muy útil volver a leer pasajes para mejorar la fluidez y conseguir automatismos.
Si la lectura no se relaciona con la experiencia infantil se convierte en un ejercicio sin sentido, de decir palabras. La lectura que propongamos a nuestros alumnos, debe ser adecuada a su experiencia, a su contexto, a sus necesidades y gustos. El profesor puede desarrollar su conciencia metalingüística dirigiendo su atención a las diversas dimensiones del lenguaje.
Es importante recordar que unos niños aprenden antes y otros después, y el profesor debe tenerlo en cuenta, no hay que desesperarse, porque cada alumno tiene su ritmo. Además dicen que Infantil no es la mejor etapa para comenzar a enseñar a leer. La edad óptima es en torno a los siete años, pero le presión social va en detrimento de esta realidad. A unos padres les interesa que su hijo aprenda a leer con cinco años, en vez de con siete, aunque en vez de tardar todo un curso escolar lo conseguiría en tres meses, pero a veces la sociedad quiere ver resultados aunque no sea el mejor momento para cosecharlos.
Cultura, Mente y Educación
Entender algo de una manera no evita entenderlos de otras maneras" ¿Que refleja el caracter correcto de una interpretacion?
La realidad no es objetiva, es diferentes si se mira desde diferentes perspectivas, desde diferentes interpretaciones. Cada persona, cada grupo de personas, cada cultura tiene una visión particular de un acontecimiento o de una situación concreta, de una realidad. Al no ser la realidad una sino muchas habrá muchas interpretaciones y será correcta una interpretación si se valora desde la misma perspectiva desde la que se ha elaborado.También podemos decir que es más correcta la interpretación que contemple mayor número de perspectivas, pues aporta una visión más amplia del suceso.En ambos casos la interpretación no puede ir en contra de la lógica y la razón.
Un ejemplo claro, al menos para mi, son las películas de indios y vaqueros. Desde el punto de vista de los vaqueros los indios eran una gente salvaje que los mataba sin piedad y sin provocación sólo por asentarse o utilizar una tierra que no estaba ocupada, que no era de nadie. Desde el punto de vista de los indios, los blancos les estaban invadiendo ocupando para uso exlusivo la tierra, matando los rebaños de búfalos de los que se alimentaban, contaminando o acaparando los recursos naturales... pero estas películas las han hecho los americanos, y dan su particular versión.
Otro buen ejemplo son las dos películas dirigidas por Clean Easwood sobre la Segunda Guerra Mundial en la que se dan dos versiones de la historia, una contada por un soldado americano y la otra por uno japonés.
En cuanto a la segunda pregunta, las personas no somos un fiel reflejo de nuestra cultura, pues aunque en parte estamos influidos por ella, la cultura es una creación de los individuos en relación, de la sociedad. Nosotros, como individuo y como grupo, también influimos en la cultura, creamos la cultura y la modificamos a la par que nosotros vamos cambiando. Es un proceso lento de interinfluencias recíprocas. La expresión de la individualidad colectiva es lo que crea la cultura, que es a la vez la raíz de la sociedad y del individuo que se expresa. Se crean y se necesitan mutuamente, y la educación es el instrumento, el modo en que se adaptan una a la otra.
Cómo interpretamos, o cómo deberíamos interpretar el "principio de tolerancia" en nuestras sociedades. Yo creo, no estoy muy segura, que se podría interpretar, haciendo un paralelismo conla teoría de la mente que expone Bruner, como "intersubjetividad", la capacidad para conocer la forma en que piensa otro que no es uno mismo, otro diferente, en este caso sería entender cómo interpreta la vida otra sociedad, la capacidad para encontrar puntos comunes desde dos interpretaciones diferentes y crear o desarrollar una cultura común en la que tengan cabida ambas. Esto supone crean un marco común que respeta la individualidad de cada una de las culturas que participan en él en igualdad de condiciones, sin que una asimile a la otra, pero también implica que no todo vale, también supone ceder en parte, podríamos decir en lo menos "razonable".