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Preguntas sobre Lectoescritura

Preguntas sobre Lectoescritura

En el texto Cole y Griffin nos hablan de la complajidad de apresnder a leer y cómo se podría hacer este aprendizaje más fácil. En concreto hablan de cómo enseñar a niñas y niños que han fracasado previamente enel aprendizaje de la entura a través de un enfoque sociohistórico que parte de situaciones cotidianas, naturales, para motivar y para iniciar el parendizaje de la lectura.

Este enfoque supone concebir lalectura y la escritura de un modo globalizado, no como una actividad meramente académica, sino como una herramienta sociocultural de comunicación, que tiene una funcionalidad práctica. Esribir implica la comunicación con otra persona que va a leer el mensaje, y que ésta forma de comunicación es tan habitual como el lenguaje oral. Para que el sujeto en aprendizaje comprenda todo esto es necesario aprovechar el conocimiento previo que tiene sobre el tema y que ha adquirido a través de su experiencia previa, concreta e individual con la lentura y la escritura, y plantear el aprendizaje desde ahí, motivándole y reforzando su interés, de esta manera el aprendizaje tendrá una mayor significatividad y las niñas y niños serán, así mismo, más conscientes de su aprendizaje, puesto que no parten de cero, sino de lo que ya conocen del código escrito y de la utilidad del mismo, siento más fécil descubrir la relación existente entre lenguaje oral y escrito.

Como apuntan algunas compañeras en el foro, al igual que Garton y Pratt en el texto, las habilidades que es necesario dominar para iniciar estos aprendizajes son muchas y complejas, siendo necesario, en muchos casos, que exista una maduración neurobioógica y fisicomotora. Algunas de ellas son discriminación visual de la letra y discriminación auditiva del sonido de la misma, además de la relación entre ambas, formación de las letras, habilidades grafomotrices, habilidades perceptivomotoras, como lalateralidad, orientación espacio-temporal, en relación con la estructura de la cadena hablada y escrita (izquierda-derecha y arriba-abajo) y sobre todo, poder relacionar el lenguaje oral con el escrito y todo ello como una representación del mundo y una forma de comunicarse con el otro.

Ésto último supone un nivel de abstracción importante que es difícil de conseguir con los sistemas de enseñanza-aprendizaje tradicionales que son más repetitivos y menos significativos. La ventaja del método global (sociohistórico) comentado en el texto de Cole y Griffin está, además de en la mitivación de los aprendicen, en que facilita la realización de esta relación entre lo oral y lo escrito.

Teniendo en cuenta lo dicho, un aprendizaje no debe preceder a otro, sino que es más "natural" que se inicien a la vez, por la relación que existe entre ambos. Lectura y escritura son dos partes de un todo que, en el mundo social y cultural, aparecen a la vez. El conocimiento por parte de la niña o niño con el aprendizaje del código escrito en su dida cotidiana puede aprovecharse tanto para aprender a leer como para escribir, y la motivación que genera ese conocimiento hace que se implique activamente en el proceso.

J. Alegría nos explica quel a dificultad que presenta el lenguaje escrito frente al hablado es que es un "artificio" , en un sistema abstracto inventado para representar al sistema oral. En comparación con éste último, el escrito es más complejo y menos intuitivo, más "reglado", menos natural que el habla, y en contraposición a ésta, no se aprende por exposición al mismo, sino que tiene que existir una intencionalidad de enseñar (y de aprender) para ello.

Los "malos lectores" comprende unmensaje escrito cuando se les lee porque la dificultad que tienen se encuentra en la descodificación del código escrito y no en la comprensión del mensaje, no conocen bien las letras o las śilabas o no tienen automatizado el proceso de decodificación del código escrito, y por tanto su atención se centra en éste proceso y no atienden al mensaje. Al leerselo otra persona ésta dificultad se supera, pues el mensaje ha pasado de un sistema abstracto al oral que es más natural y la atención queda libre para centrarse en el mensaje.

Familias Adoptivas

Familias Adoptivas

 

Vosotros los blancos no comprendéis lo que nosotros queremos decir con la palabra familia. Cuando nace un bebé, es entregado a su "madre". Eso significa a la madre que lo parió, todas sus hermanas y todas sus tías. Ellas son las responsables del cuidado del niño y de enseñarle todo lo que tiene que aprender. También es entregado a todos sus "padres". Es decir, a su padre natural, todos sus hermanos y todos sus tíos. Ellos sen los responsables de cuidarle y enseñarle. Todos los demás miembros d ela tribu son hermano y hermana.

¡Nosotros consideramos realmente primitivo que un bebé tenga una madre y un padre!
Anciano aborigen australiano
Anne Wilson Schaef "Culturas de Sabiduría" 1997
La cita que encabeza esta página refleja de forma bastante clara varios de los conceptos quehemos estado trabajando durante este cueros en relación a la familia, su función y su importancia, las teorías ecológicas y comunitaria, el relativismo cultural, la cualidad multisistémica del desarrollo, la función transgeneracional, la socialización y enculturación...es como un pequeño resumen.

He querido evaluar este programa porque la temática me ha parecido muyinteresante y cercana al ámbito laboral en el quedesarrollo mi profesión y porque me parece un planteamiento y una iniciativa interesante para trabajar a nivel preventivo el tema de la adopción, tambión del acogimiento, situaciones que comienzan a ser cada vez más frecuentes en nuestro país, pero sobre las que aún no se ha desarrollado ni movilizado los suficientes recursos para evitar la aparición de posteriores problemas.

En este caso el programa de "apoyo a las familias solicitantes de adopción" va dirigido precisamente a familias que están decididas o se están planteando adoptar un niño o niña, el objeto del mismo es dar formación a las familias que solicitan menores en adopción en la Comunidad Autónoma de Canarias. Por lo general los porgramas de formación de padres intentan mejorar las competencias y habilidades parentales frente al cuidado y educación de los hijos. En principio éste es semejante a otros programas de apoyo familila, peretende intcrementar las competencias parentales y el desarrollo del rol y la función de padre, pero en en este caso supone preparar además de para la paternidad, para la adopción, lo que supone conocer y afrontar también las características de los niños que han sufrido abandono o maltrato, que han estado institucionalizados y de las dificultades que supone la muyua adaptación.

Aunque ni las autoras ni Palacios (Paklacios y Rodrigo, 1998) consideran que las familias adoptivas tengan por qué ser familias de riesgo, si es cierto que si puede considerarse así la situación de adopción, ya que supone tanto para la familia adoptante como para el menor adoptado un "suceso vital" y una transición de especial importancia, con características especiales que la diferencian de la paternidad biológica, pero con las mismas condiciones de vida, los mismos ritmos de trabajo impuestos a los padres y la insuficiencia de la instituciones qu epudieran ayudarlos, o al menos reemplazalos en cierto grado y en determinados momentos, las mismas dificultades añadidas a esta situación especial, por ello eneste momento un programa de apoyo familiar puede suponer un factor de protacción y desarrollar una fucnión preventiva ante posibles situaicoens de estrés, conflicto y/o desadaptación familiar y/o personal.

Hay varios temas a tener en cuenta en los casos de las familias adoptantes que son específicos de estas, como el número de niños que se adoptan enel caso de adoptar grupos dehermanos, las edades de los niños, el país o la cultura de procedencia, el tiempo que han estado institucionalizados, la existencia de otros hijos biológicos, la esctructura familiar, los apoyos institucionales y sociales conlos que se cuenta...También es importante para la interveción tener en cuenta la percepcióon de las necesidades de los niños (Warren, 1992 en Palacios y Rodrigo,1998), las idesa y creencis de los padres no sólo respecto a la educacióny crianza de los hijos, sino repecto a la adopción, percepción de su familia comoigual o diferente a otras (Kirk, 1964 en Palacios y Rodrigo, 1998), en qué se fundamenta su decisión de adoptar...

Además el tema de la afectividad y la pertenencia que se suelen desarrollar en las familias de manera "natural"pueden ser especialmente delicados en estos casos, así como el desarrollo de la identidad en la pubertad. Aunque cualquier familia tien la responsabilidad de facilitar el desarrollo de la identidad y la pertenencia de los menores que crecen en su seno, los sentimientos contradictorios que pueden aparecer tanto en los menores como en los adultos en estas familias pueden ser foco de conflictos muy delicados precisamente por la alta implicación emocional que suponen.

Por todas estas características, y reiterando que las familias adoptivas no tiene porqué ser familias de riesgo, se justifica, si no la necesidad, la conveniencia de diaponer un apoyo para ellas que facilite el desarrollo dela función parental.

En este sentido el programa de "apoyo a las familias solicitantes de adopción" tiene intencionaliadd preventiva, a través de la formacióny toma de conciencia por parte d elas faimilas sobrel os diferentes acontecimientos, circunstancias y situacioen sa alas que se van a enfrentar, consecuencia de su situación de adoptantes, para incrementar la cocniencoa educativa de los padres y mejorar su preparación para el desarrollo de las funciones parentales que vana desarrollar, lo que supone realizar una revisión de sus teorías implícitas y concepcines sobre la familia, la adopción y la educación, ampliar su conocimiento y reelaborarlo.

El planteamiento metodológico de esta intervención es eminentemente cognitiva, pues se centra en la elaboración del conocimiento a través de actividades prácticas, del debate y análisis de casos reales en pequeño y gran grupo y la puesta en práctica de habilidades y capacidadesa patentales en un contexto protegido. Por medio de esta metodología se pretende crear el entorno adecuado para que se expresen las dudas y las expectativas, los temores y dificutades de los asistentes, así como un entorno de reflexión sobre la condiciónde failia adoptiva que permita un análisis, desde un punto de vista sistémico, de los cambios, situaciones y emociones que posiblemente cana vivir los distintos miembros de la familia durante elproceso.

Los contenidos se desarrollan durante doce sesiones de tres horas divididos en dos bloques, un módulo básico enel que se tratan contenidos comunes a todas las familias adoptantes, en su mayoría relacionados con motivaciones, creencias, temores y emociones sobre su decisión de adoptar y sobre el niño, por ejemplo creencias educativas, motivación para adoptar, diferencias y similitides entre familias adoptivas y biológicas, situaciones que llevan al menor a separarse de su familia biológica, consecuencias de este hecho, temores y sentimietos ante la adopción, integración del menor en la familia transición que supone la paternidad...En el segundo bloque se tratan temas referidos a la adopción de menores con necesidades educativas especiales, en el que se analizan venajas e inconvenientes, posobles problemas de adaptación... En el desarrollo de las sesiones, a demás de las familia, también participan un mediador y un observador, que presentan los temas y las actividades, moderan, dirigen y observan a los participantes, a demás de facilitar la información y material necesarios.

Si tenemos que incluir este programa en la clasificación que propone Palacios (Palacios y Rodrigo, 1998) teniendo en cuenta las dimensiones de alcance social, grado de institucionalización y participación de las familias y sus hijos, podemos decir que coincide con los “programas institucionales dirigidos a padres”, por sus objetivos, por que están dirigidos únicamente a los padres y por el tipo de actividades cercanas a los procesos formales de enseñanza-aprendizaje, utilizando un formato de formación grupal que no se limita a la transmisión de información, sino que, como apuntaba anteriormente, la metodología que utiliza es más constructivista y experiencial, basada en la psicología comunitaria en consonancia con el objetivo de modificar la cognición y las teorías implícitas de las familias desde la interacción entre las personas y el ambiente. También tiene características de los programas de autoayuda, por el intercambio y el apoyo que supone la interacción de un grupo que se encuentra ante la misma situación y los mismos problemas.

En cuento a la evaluación, se realiza a través de un pre-test y pos-test mediante los que se comprueba si ha habido cambis y se han sido significativos (percepción de autoeficacia ante situaciones concretas, conocimiento sobre las posibles circunstancias de abandono del menor y repercusiones de éstas, preparación personal para afrontar la tarea educativa...). Esta evaluación se completa conentrvistas semientructuradas y prefuntas abiertas y cerradas después de cada sesión para evaluar la percepcion de las familias sobre la formación recibida y aspectos metodológicos y de desarrollo (qué ha gustado más, moenos, adecuación del horario, participación, claridad en las explicaciones...) que también eran evaluadas por el observados y el mediador. También se realiza una valoración del curso en su totalidad al finalizar. Mediante los resultados de estas evalauciones el equipo que llevó a cabo la intervención concluye que se consiguen los objetivos programados para la misma y se plantean modificacones y ajustes para mejorarla.

Desconozco si desde otras institiuciones o desde ésta misma en otros momentos se completa esta intervención o si se preveen otras formas de apoyo durante el procesod e acogimiento y adopción, pero si tenemos en cuenta que en la actualidad, en la etepe que Tavoillot (Tavoillot, 1982 en Bartau, Maganto y Etxebarría, 2001) denominó de la sociedad-problema, las relaciones entre paternidad y la educación de los hijos, no es algo que dependa exclusivamente de los padres, sino que, fundamentalmente por la influencia de la perspectiva ecosistémica, forman parte de un sistema de relaciones internas y externas con su entorno, sería necesario integrar los progrmas d eformación de padres en programas comunitarios más amplios para atender a las necesidades de lso niño/jóvenes, familias, escuelas y comunidad considerando las circunstancias y recursos con que se cuenta para el desarrollo de los programas.

Viaje Organizado

Viaje Organizado

El desarrollo psocológico es un viaje organizado genéticamente y culturalmente, que llevamos a cabo con el asosoramiento y encompañía de otros, aunque en último término cada uno haga un viaje personal e irrepetible (Mariana Miras, 1991)

 

El ser humano es un ser social y complejo; parte de esa complejidad procede precisamente de la cualidad de ser social, del hecho de que nacemos y nos desarrollamos inmersos en una cultura y a través de las interrelaciones con los otros y con el entorno. De esta manera, en la interacción social, es como vamos recreando, reinterpretando y descubriendo, dando un sentido personal e irrepetible al mundo desde la experiencia.

La diferencia con otras especies es que en nuestro caso la educación es intencional, y que trasciende la biológico impregnándose de matices culturales, sociales, familiares... que contribuyen a organizar y representar el mundo físico y social (Kim y Choi, 1994). Ya en mi primer trabajo para esta asignatura destaqué la importancia de los factores individuales de la teoría psicosocial y del constructivismo que hacen que cada proceso educativo y que el desarrollo sea único como apunta Mariana Miras en el encabezamiento de esta página, y que destaca la actividad y la interacción como motor del conocimiento, por ello ahora me gustaría centrarme más en las aspectos ecológicos y sistémicos para analizar con mayor profundidad las relaciones que se dan en el interior del sistema familiar y de éste con el de la escuela, como principales sistemas de desarrollo y socialización.

La familia constituye un sistema complejo de relaciones formado por diferentes microsistemas que están integrados en ella, y en los que cada individuo representa a la vez diferentes papeles dependiendo de grupo en el que nos fijemos, así una persona puede ser a la vez padre y esposo o hijo y hermano. Pero este sistema de relaciones no es estanco ni estático, pues a lo largo del tiempo a la par que los individuos cambian, se modifican también las relaciones entre ellos. A demás de estar afectada por el desarrollo individual de sus miembros, la familia también está sometida a las presiones de los cambios que se producen en su entorno, (mesosistema, exosistema y macrosistema) a los que se tiene que adaptar.

 

Por lo tanto la familia no es solo un contexto de desarrollo para los hijos, sino que lo es para todos sus miembros, (que en ocasiones pertenecen a tres o cuatro generaciones diferentes) que afrontan las transiciones vitales de cada uno desde unos fondos de conocimiento propios que también van cambiando en la interacción a lo largo de la vida.

En esta red de relaciones personales el apego y lo afectivo tienen un papel muy desatacado, pues contribuyen a compensar el estrés que puede producir los cambios y aporta apoyo, seguridad y continuidad transgeneracional.

En este marco es donde se inicia la socialización de los menores, se organizan las actividades y se procuran las experiencias y los entornos potenciales en los que el niño se va a desarrollar. Pero esta apertura al mundo se hace por parte de los adultos de la familia de una forma concreta desde unas representaciones, valores y formas de entender el mundo y la educación particulares en los que se basan para dar coherencia a su actividad educativa. Este modelo de conocimiento puede funcionar como mediador entre la situación y la conducta que el adulto desarrolla o puede ser más un modelo o guía desde el que actuar y también con el que evaluar las actuaciones. (Palacios y Rodrigo,1998)

Pero la familia no es el único lugar en el que se desarrolla el menor, la escuela es también un contexto en el que se produce aprendizaje y desarrollo, pero existen diferencias con los que se producen en la familia. En la familia tanto el tiempo como el entorno y las actividades de aprendizaje son espontáneas, más naturales, no están muy estructuradas y dependen en mayor medida del contexto, de la relación personal y de la interacción afectiva entre niños y adultos. En la escuela sin embargo, las actividades, los tiempos y el entorno están más definidos y dirigidos, las situaciones donde se produce el aprendizaje son deliberadas, el tiempo y el espacio son compartidos con otras personas con las que no existe un vinculo afectivo.

A demás de estas diferencias en la estructuración de la tarea también la escuela afronta la tarea educativa desde una visión de la educación, una selección de contenidos que supone relevantes y unos valores propios, como institución. Esto a su vez se complica si pensamos que la escuela es también un microsistema formado por un grupo extenso de adultos y niños con múltiples relaciones entre ellos, y que aportan a la comunidad su particularidad. Por ello es necesario que exista una continuidad entre familia y escuela en ciertos valores y criterios educativos que permitan que el menor desarrolle su identidad social y cultural y que a su vez posibilite una intervención complementaria y coherente en ambos contextos.

 

La familia a través de la organización de las rutinas de la vida cotidiana, la estimulación de los niños y la motivación por el aprendizaje (que parte de unas expectativas ajustadas de las capacidades del niño) y la relación con la escuela puede mejorar el desempeño escolar del menor y favorecer una percepción positiva de este nuevo contexto.

Por otra parte es necesario que el profesorado conozca a sus alumnos, las familias y los entornos de los que procede y tenga acceso a sus fondos de conocimiento y tenerlos en cuenta para ajustar su practica educativa, y que la familia conozca y valore las posibilidades que aporta la escuela, como entorno protegido en el que probar y desarrollar diferentes roles sociales y como entorno de desarrollo personal para que se establezca una buena relación y una cooperación real. Pero para ello primero es necesario disponer las condiciones para que pueda iniciarse el camino quelleve a una colaboración suficientemente amplia.

 

La escuela como sistama "vivo" también se enfrenta a los rápidos combiosque se producen en la sociedad postmoderna, los diferentes tipos de agrupamiento familiar, el número creciente de alumnos extranjeros, el desarrollo y globalización de la tecnología... que suponene un desajuste entre la forma en que tradicionalmente se hanproducido los procesos de enseñanza aprendizaje y las necesidades de la sociedad acual. Es necesario organizar el sistema de modo que permita dar atención individualizada a la diversidad de alumnos y sutiacioens especiales de éstos a las que la escuela tiene que atender desde la universalización de la educación, acercándnos los contenidos a la realidad cotidiana, pero sin sobrecargar a los profesionales y sin depender de la voluntariedad individual del profesorado, dando cabida también a la participación de las familias.


Familia, Cultura y Desarrollo

Familia, Cultura y Desarrollo

La familia se define como la unión de personas que comparten un proyecto vital de existencia en común que se quiere durader, con sentimientos de pertenecia y compromiso personal con relaciones de intimidad, reciprocidad y depencia. (Palacios y Rodrigo, 1998)

Atendiendo a la definición de Rodrigo y Palacios que encabeza estas páginas, para que exista la familia no son necesarias relaciones de consanguinidad, ni un número determinado de personas o la diversidad de sexos, sino en proyecto común y afectividad en la interacción.

La familia es una construcción social que cumple unas funciones de protección, socialización y desarrollo de sus miembros, por este motivo cambia y se adapta a las diferentes situaciones sociales que se producen en una cultura a lo largo del tiempo y en diferentes sociedades contemporáneas se pueden encontrar diferentes estructuras familiares

Si comparamos las familias provinientes de diferentes culturas con las que estamos conviviendo actualmente en España; en sociedades de tipo rural la estructura familiar continua siendo tradicional y de familia extensa, conviviendo en muchas ocasiones parientes y amigos formando todos ellos una unidad familiar, por otro lado tenemos la familia nuclear de los países europeos industrializados, con familias compuestas por los padres e hijos, con poco contacto con el resto de parientes y que distancian las relaciones entre sus miembros al ir creciendo los hijos. Ambos tipos de familia responden a dos tipos diferentes de sociedad, una en la que los recursos sociales son más limitados y son suplidos por la red de apoyo familiar y otra con gran cobertura y recursos en la que la necesidad de apoyo de la familia es menor y hay mayor independencia de sus miembros.

Y si, por otro lado, nos fijamos en la variedad de estructuras familiares que se dan en nuestra sociedad (familias monoparentales, parejas en segundas nupcias con hijos de matrimonios previos, parejas homosexuales, abuelos como principales cuidadores de los nietos...) podemos ver que son adaptaciones a una estructura socioeconómica y política muy diferente de la que había hace cincuenta años.

Lo que si es común a todas las familias son las funciones que realiza, es el primer contexto de desarrollo del niño y es la encargada de promover el conocimiento del mundo, presentando otros contextos sociales y experiencias que estimulen el desarrollo del bebé. Esto está relacionado con el desarrollo afectivo, ya que es muy importante la relación que se establece entre los hijos y los padres y que estos constituyan en sí mismo un estímulo del desarrollo presentando desafíos al niño y demostrando confianza en él y expectativas de éxito. (Vila y Bassedas 1994 en Lacasa 1997)

Esto así puede parecer sencillo, pero hay que tener en cuenta que la familia no es un ente aislado, si no que está inserto en un momento histórico y sociocultural que conlleva unas creencias y valores que impregnan las actividades familiares. La teoría ecológica de Bronfenbrener en la se presenta la familia como un microsistema de relaciones inserto en estructuras o sistemas más amplios, como el entorno próximo o el entorno social, que también influyen en ella y en relación con otros microsistemas de desarrollo, nos da una visión más rica de la complejidad de estímulos, ambientes, valores, actividades y situaciones que influyen en el desarrollo del niño más allá de la relación madre-hijo que teorías anteriores proponían. A demás el proceso de socialización familiar no es totalmente consciente y sistemático, ya que en las actividades que se proponen desde la familia se producen dos formas de transmisión de valores, uno más espontáneo a través de las actividades cotidianas que es la enculturación, y otro más sistemático y controlado, la socialización, que pretende desarrollar conductas socialmente valoradas en el niño. (Lacasa 1997) En el capítulo de Simon se pueden distinguir estos dos procesos, la enculturación que se produce mediante las charlas entre sus padres en el comedor, sin intención educativa y la socialización en la escuela.

Los diferentes contextos de desarrollo, a través de las prácticas y experiencias que en ellos se realizan, contribuyen al desarrollo cognitivo a través del cual nos acercamos al mundo, estas actividades también se organizan en base a un sistema concreto de valores que no tiene por qué coincidir en los diferentes contextos.

Entonces ¿con qué se queda el niño? de todos los modelos que se le proponen desde los diferentes contextos y experiencias, qué sistema de valores va a adoptar. Tenemos que recordar que el desarrollo es un proceso que no está detenido en el tiempo, y precisamente el tiempo y la interacción del niño con el mundo a través de los diferentes contextos, desatacando la escuela, posibilita su desarrollo cognitivo (Miras1990, Lacasa 1997). El pensamiento sobre su conducta y sobre las consecuencias de ésta va a influir en la propia conducta y motivación del niño.

Es un buen ejemplo de esto la situación que se presentaba en la película “Las mujeres de verdad tienen curvas”. La protagonista desarrolla su vida en dos contextos sociales diferentes, un barrio acomodado donde acude al instituto y el barrio donde vive que es de clase obrera. Además los valores tradicionales de su familia, que pertenece a una cultura minoritaria, están muy alejados de los que tiene la cultura mayoritaria del país. Precisamente al convivir con diferentes sistemas de valores los puede comparar y decidir cual es el que quiere para ella, tomar su propia decisión. También en la historia de Simon se ve que él decide adoptar para si mismo los valores que considera adecuados, aunque se adapte a las circunstancias y decida dar las gracias en la escuela, valor que no comparte.

La familia en una institución de socialización y como tal de perpetuación de tradiciones y cultura, pero el individuo es coactor de su mundo y a través del cambio individual promotor del cambio social, y creador de su propia vida. El abuelo de la protagonista, por la experiencia de los años, sabe esto y le trasmite a su nieta esta idea desde la relación afectiva que les une.

La teoría cognitivo social o psicosocial postula que en los procesos de aprendizaje hay factores externos e internos al individuo que influyen en la conducta, existe una determinación recíproca entre el ambiente, la conducta y los factores personales internos. La influencia reciproca de los tres factores no va a tener la misma importancia en todas las personas, ya que va a depender de la situación en que la conducta tenga lugar y de los procesos cognitivos internos, como la motivación, los sentimientos, interpretaciones de la realidad de cada individuo.

En la práctica cotidiana, al trabajar con familias que muchas veces están muy alejadas de los valores sociales o de los personales de uno mismo, es necesario hacer un esfuerzo y tener en cuenta todos estos factores y procesos que viven los niños, desde la familia, desde otros contextos y también desde ellos mismos, para poder comprender las situaciones, actitudes y comportamientos a los que nos enfrentamos. Una vez comprendido el reto está en la intervención, cómo hacer comprender y aceptar a las familias que sus valores o sus conductas no son las más adecuadas para la crianza de sus hijos; y más complicado aún que la intervención individual es plantearla de forma que incluya al resto de sistemas implicados en los procesos de desarrollo siendo efectiva. Bueno, un buen sitio por donde empezar puede ser la escuela.

 

Determinantes y Estabilidad de la Personalidad

Determinantes y Estabilidad de la Personalidad

¿Quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?. Estas son unas de las preguntas más importantes y trascendentales para el ser humano, y por consiguiente para cualquier ámbito del conocimiento. En este último ensayo hablaremos sobre la influencia de la genética y el medioambiente en la personalidad, qué parte es heredada y en qué medida la personalidad depende del entorno. También veremos si la personalidad se mantiene a través del tiempo de forma estable o por el contrario se modifica con los años.


Determinismo biológico

Una escultura y un sillar de una iglesia tienen los mismos componentes estructurales, ambas parten de la misma piedra de granito, pero la influencia del entorno en uno u otro caso ha sido diferente. En el taller del escultor la piedra es tallada con delicadeza y pulida con un gusto estético que da como resultado una escultura fruto de la inspiración del artista, y como arte capaz de inspirar al observador. Sin embargo en la cantera el entorno no es artístico sino funcional, la talla y el pulido son más bastos, obteniendo una piedra resistente y funcional capaz de sujetar un muro.

Teniendo la misma composición, siendo la misma piedra las diferencias ambientales dan como resultado piezas muy diferentes.

Importancia del ambiente

En el taller del mismo artista se trabaja en la misma manera dos bloques de granito del mismo tamaño y características. El primero tiene un grano fino, lo que le da a la escultura un acabado fino, limpio, un buen pulido, sin embargo el segundo bloque está compuesto por un grano más grueso que hace que los fragmentos se desprendan en grandes trozos, por lo que el acabado es tosco, mate, sin pulido.

Aún siendo el mismo tratamiento y el mismo artista el resultado difiere por motivo de las diferentes características de las piedras.

Esto sólo es un ejemplo que pretende ilustrar los sesgos que habitualmente aparecen cuando tratamos de la influencia de los rasgos genéticos y del ambiente en el desarrollo y la estructura de la personalidad. En el ser humano como en el caso del ejemplo, ni todo depende del entorno, ni todo depende de la configuración genética. Nos resulta difícil entender esto porque tradicionalmente se han entendido genética y herencia como aspectos fijos e inmutables, y por lo tanto se atribuye a la influencia del ambiente y del entorno las características de la personalidad, al ser esta percibida como no estática.

Los estudios realizados con gemelos, hermanos e hijos adoptados han aclarado en parte este debate, aportando datos que demuestran que hay aspectos de la personalidad que se heredan, pero que el entorno en el que se desarrolla influye en la heredabilidad de estos factores de personalidad, es decir, parece ser que el entorno, el ambiente no solo modela y modifica la personalidad que hemos heredado, si no que también influye en los rasgos que se transmiten de padres a hijos, modifica la posibilidad de que se herede o no una característica de personalidad. El gen es egoísta quiere mantenerse en el tiempo, perdurar, pasar de generación en generación, pero esas posibilidades están limitadas, matizadas y determinadas por el entorno social, un gen es más adaptativo en un entrono determinado, pero en otro diferente no lo es tanto.

Pero en este tema como en todos los que hemos estudiado anteriormente también hay una parte importante que pertenece a las subjetividad de individualidad de cada sujeto ya que lo que influye no es el entorno en sí, sino cómo es percibido por cada individuo en concreto, la subjetividad de la situación, lo que explica (entre otras factores) por qué personas que nacen y viven juntas son tan diferentes.

Bronfenbrenner y Ceci desarrollan un modelo que pretende descubrir la relación entre los genes, la conducta y el ambiente. Pare ellos la herencia es un potencial de desarrollo de conducta, pero este no se expresará a no ser en unas circunstancias concretas, en un cierto entorno, por lo que, de acuerdo con esta teoría, el desarrollo de la personalidad sería el producto de la herencia genética y la experiencia ambiental.

Esta explicación me parece la más coherente, ya que concuerda con las teorías de la evolución, la adaptación y la selección natural, ya que la conducta debe adecuarse al medio para ser adaptativa, pero también es lógico que exista una base biológica mediante la cual las conductas adaptativas se transmitan a las nuevas generaciones, esto es la herencia, por lo que es lógico pensar que la investigación tiene que contemplar ambas facetas de la personalidad.

En cuanto a la estabilidad de la personalidad a lo largo del tiempo, es cierto que con los años todos cambiamos, puede ser producto del aprendizaje o un proceso adaptativo de la especie, producido por el cambio de roles o por nuestra constitución genética, pero no es menos cierto que también, a demás de los cambios, hay un parte importante de la personalidad que permanece.

Hay conductas que se acentúan o disminuyen, se modifican de diferentes formas, pero siempre sobre una base que es la misma desde que, en la edad madura se asienta la personalidad. Es necesario que exista esta permanencia, esta estabilidad en la personalidad aunque sea rodeada de matices, modificaciones y cambios, pues si no fuera estable en un mínimo no tendríamos identidad, perderíamos en cierto sentido nuestro pasado, cada día seríamos una persona diferente, con unas características y comportamientos independientes de los anteriores. Esto tampoco sería positivo, pues las conductas adaptativas se perderían al no existir estabilidad en la personalidad.

Es importante conocer cómo somos, que nos constituye de que forma estamos influidos por nuestras características internas y externas, nuestros pensamientos, percepciones, capacidades, potenciales, para poder modificarnos y mejorarnos, que es el objetivo de la educación, la sublimación.

La conclusión de estas reflexiones es siempre la misma, las personas somos un sistema complejo de interacciones, influencias internas y externas, producto de la vida en sociedad y de la individualidad de cada uno, pero con una gran curiosidad por el mundo que nos rodea y por nosotros mismos. Las investigaciones y la tecnología nos ayuda a conocernos mejor y a descubrirnos a nosotros mismos. El estudio de la personalidad puede ayudarnos a contestar las tres preguntas que se plantean en la introducción, un gran reto para la especie humana, como grupo y como individuo, como PERSONA.

Aproximacioines Teóricas II

Aproximacioines Teóricas II

Si partimos de un planteamiento conductista para deducir que toda respuesta va precedida de un estimulo que es la reacción al mismo, podemos dar una explicación clara y sencilla de la conducta humana. Pero aceptar que la conducta es únicamente una adaptación mecánica al entorno es tener un concepto de nosotros mismos bastante pobre. Al igual que la personalidad no está determinada por la situación, sino que implica un gran número de características personales, únicas e individuales, la conducta, aunque en parte se produce por reacción ante estímulos, también posee una parte importante de independencia, de intención, de dirección de la misma en un sentido específico. Es aquí, en esta parte “personal” donde aparece la idea de motivación, meta y necesidades.

 

¿Por qué ante una misma situación diferentes personas tienen diferentes motivaciones?, o ¿por qué una misma persona modifica sus estrategias en función del fin que se proponga? Como hemos apuntado en otras ocasiones, el ser humano es muy complejo y no se puede explicar de una manera reduccionista. La elección de una conducta determinada y la dirección e intensidad que toma depende de diversos factores, entre ellos es verdad que se encuentra el estímulo externo, pero también influyen las emociones, pensamientos y motivos del individuo, que modulan la respuesta a emitir. Las teorías del valor y la expectativa dicen que van a influir en la conducta las expectativas de éxito y el valor subjetivo que el individuo le de a la meta o fin perseguido, si estos factores son altos la motivación para el esfuerzo será mayor que si la meta no es importante o se perciben pocas posibilidades de conseguirla. Otros autores, como Barberá, amplían este planteamiento añadiendo a estos factores antes mencionados otros de tipo social y cultural y también personales, como las atribuciones, el grado de control, las emociones, la experiencia previa... que interaccionan con las expectativas de éxito y con el valor de la meta y modulan la motivación frente a esa tarea, tomando una decisión al respeto y movilizando diferentes estrategias para conseguir el éxito y evaluar los resultados.

Los motivos se organizan en esquemas creados a partur d ela experiencia en situaciones concretoas y se generalizana otras somejantes. La experiencia y el aprendizaje a lo largo de la vida en diferentes situaciones configura nuestra imagen de nosotros mismos, nuestro acutoconcepto, que a su vez influye en los criterios, antenriormente nombrados, que median en la conducta y en la motivación para la misma. También nuestra concepción del mundo, nuestras ideas sobre los otros, los valores y creencias personales, los conocimientos... todo ello influye en la conducta, movilizándonos en un sentido concreto, definiendo nuestra motivación sobre los diferentes ámbitos de la vida y definiendo (un poco más) nuestra personalidad.

En el ejercicio sobre motivación situada realizado en clase fue relativamente sencillo determinar las motivaciones y redactar las situaciones para las mismas ya que la mayoría de nosotros hemos vivido la experiencia de tener motivaciones diferentes y usar estrategias diferentes dependiendo de la tarea o situación en que se produce. No supone un gran esfuerzo ya que solo hay que recordar situaciones específicas y las emociones y pensamientos relacionados con los objetivos que teníamos en ese momento. Si quieres aprender porque eso te satisface personalmente (motivación intrínseca) o si por el contrario lo haces por obtener una recompensa o aprobación social (motivación extrínseca) las estrategias utilizadas y los sentimientos que se crean respecto a la tarea van a ser diferentes y van a estar adaptados a la motivación en esa situación. La importancia que ese objetivo tenga para tí o las posibilidades de alcanzarlo influyen en la fuerza con la que se intenta conseguir, pero es claro que el aspecto subjetivo, la intención con la que se actúa, aunque la conducta sea la misma, en este caso estudiar, no es la misma.

Todo esto se va modificando a lo largo de la vida, en base al aprendizaje que todo ello produzca en el individuo. El aprendizaje está dirigido siempre a la mejor adaptación del individuo al entorno en el que se encuentra, pero las situaciones y circunstancias del mismo a veces pueden favorecer aprendizajes que, aunque en un primer momento pueden ser adaptativos, a la larga son desadaptativos.

Esto ocurre con la motivación de logro cuando se realizan de forma poco realista las atribuciones respecto al éxito o fracaso en una tarea. Si atribuimos el éxito a factores internos, estables y controlables, como por ejemplo el esfuerzo, aprendemos que podemos controlar y emitir conductas que nos proporcionen éxito y que este depende de nuestro esfuerzo, un aprendizaje adaptativo. Por el contrario si atribuimos este éxito a factores que no podemos controlar, externos a nosotros y que a demás no son estables ni predecibles lo que aprendemos es la incontrolabilidad de los resultados, la incapacidad para influir en ellos, la indefensión. Este aprendizaje consiste en la creencia (corroborada por la experiencia) de que no podemos hacer nada por conseguir el éxito ni por evitar el fracaso, lo que produce una desmotivación por cualquier tipo de conducta dirigida a lo uno o lo otro. Esta falta de motivación no solo influye en la conducta en una situación concreta, si no que se generaliza a otras e influye también a otros niveles, dificultando posteriores aprendizajes de competencia y creando desajustes emocionales.

Como hemos estado viendo a lo largo de este tiempo, el estudio de la persona y de la personalidad es complejo, pues existen múltiples interrelaciones e influencias que hacen a cada ser individual y diferente. Este entramado de rasgos heredados, situaciones sociales, motivaciones, aprendizajes, sentimientos, afectos, conocimientos, emociones, valores... configuran la personalidad humana. Pero esta no se desarrolla sola, sino en interacción con los otros, en grupo, en sociedad. Nosotros como adultos encargados de la educación y formación de las nuevas personas en desarrollo debemos tener muy en cuenta que influimos en los factores y condiciones en los que se producen los aprendizajes, y con aprendizaje no me refiero solo a aprendizajes académicos, sino aprendizajes psicológicos, aprendizajes que son adaptativos e influyen en la calidad de vida del individuo. Tenemos que conocer, evaluar y controlar la forma en que nos relacionamos con nuestros alumnos, las experiencias que les proporcionamos, las características de cada uno y las nuestras propias, pues de nuestra actuación dependerá que se sienta motivado hacia el esfuerzo, que tenga expectativas de éxito, que se relacione de forma adecuada, que sienta satisfacción, o por el contrario que no se esfuerce, crea que siempre va a fracasar, que piense que no puede mejorar o que se sienta insatisfecho o infeliz.

Quizá puede parecer exagerado, pero como hemos visto estas expectativas, atribuciones, motivaciones y aprendizajes dependen de las experiencias individuales que vive cada persona y el proceso de reflexión e integración que realiza sobre ellas. Ya hemos visto que tanto la motivación como la indefensión dependen de las situaciones que se presentan a los individuos y del aprendizaje que se hace sobre el control y la posibilidad de elección que sobre ellas se tiene. Los entornos educativos son los encargados de favorecer un proceso de experiencia y aprendizaje que posibilite el desarrollo de las Personas del mañana, con toda la connotación que esta palabra tiene.

Aproximacioines Teóricas

Aproximacioines Teóricas

¿En qué modo estamos influidos por característica biológicas?, ¿somos capaces de controlar nuestra conducta?, ¿podemos modificar nuestro entorno social o somos prisioneros de él?, ¿la personalidad está definida desde que nacemos o se desarrolla y se modifica a lo largo de la vida?. Las teorías estructurales nos dan una visión de la personalidad rígida y estable que la explicación cognitivo social matiza, planteando una dinámica más flexible entre los componentes biológicos de la personalidad, el ambiente social y el aprendizaje y la cognición humanas


Las teorías estructurales o de rasgos postulan que la personalidad está constituida por rasgos, que son los aspectos personales, estables y generales que la forman. Estos aspectos son heredados, por lo tanto determinado genéticamente. Según estas teorías los rasgos de personalidad influyen en las conductas individuales, estableciendo una tendencia a actuar según la dominancia de los rasgos de personalidad.

Si nuestra conducta está determinada por características de personalidad heredadas, estables y permanentes, hasta qué punto somos libres en tomar decisiones sobre nuestra conducta, ¿no estaría determinada por nuestra constitución biológica? ¿qué posibilidades de modificación de conducta tenemos entonces ante una conducta dominada por un rasgo de personalidad heredado?, no existiría tratamiento para las conductas delictivas, obsesivas, depresivas, o cualquier otro tipo de conducta contraria al bien social o individual. No existiría el concepto de libertad ni capacidad de elección en nuestras vidas, ya que estaríamos “dominados” por nuestra personalidad.

Esto no es así, la observación de la realidad y nuestra propia experiencia nos indica que los comportamientos y las conductas son susceptibles de cambio. Dentro de las teorías estructurales hay un enfoque, el interaccionista, que postula que la conducta está determinada por factores personales y situacionales y por la interacción entre ellos. Depende en gran medida del valor, significado y atribución que la persona da a la situación concreta, por esto, por las diferentes formas de interpretar la realidad es por lo que somos diferentes unas personas de otras, no sólo por las características de personalidad heredadas.

Cattell elabora una teoría de la personalidad, la teoría analítico factorial de la personalidad, que utiliza los rasgos como unidad de medida de la personalidad, introduciendo los conceptos de temperamento, motivación y aptitud, tomados del lenguaje natural. Intuye que hay algo más formando la personalidad que no es fijo, como los rasgos en los planteamientos anteriores, y que es esto lo diferencial de la personalidad y del comportamiento.

 

El mundo está lleno de personas, y todas y cada una de ellas es diferente, distinta, inigualable, no solo en su aspecto físico, sino en su forma de ver la vida, su concepto sobre el mundo, sobre los otros, sus valores morales y sus conductas. Cuando un niño es pequeño no es capaz de decidir, no tiene desarrollado su cerebro lo suficiente como para pensar que es lo que quiere hacer ni lo que pretende conseguir, pero aún así, sin saber conscientemente, emite conductas dirigidas a un fin, ya puede ser el llanto para calmar su hambre o la sonrisa reclamando atención. Llora o ríe en función de una sensación física que le supera, ya que él solo no la puede satisfacer, pero emite una conducta que influye en su entorno, provoca una reacción en las personas que le rodean y consigue cubrir su necesidad. Desde ese mismo momento está aprendiendo que unas conductas son efectivas y otras no, aprende que puede a demás de padecer su entorno puede influir en el. Cuando crece y es capaz de pensar será capaz de razonar y reflexionar sobre sus conductas, sobre las circunstancias sociales que le rodean y de influir conscientemente en unas y otras para adaptarse de forma satisfactoria y continuar formando su personalidad.

Por lo que nos explica el modelo cognitivo social, la personalidad se forma influida por muchos factores, entre ellos los hereditarios, pero tiene mucho más peso el aprendizaje, que siempre se produce en contextos sociales, la interacción de la conducta y el ambiente y los procesos psicológicos a través de los cuales las personas integramos todos ellos.

El ser humano como cualquier sistema vivo y, como apuntaba antes, desde su nacimiento, tiene la capacidad de aprender y adaptarse a los cambios que se producen a lo largo de su existencia. Esto no es nada distintivo de las personas, ya que todos los seres vivos lo hacen, lo que es característico de la humanidad es la forma en que lo hacemos, ya que nuestra percepción del mundo y por lo tanto la forma en la que nos posicionamos, son en gran medida subjetivas. Los teóricos cognitivo sociales incluyen en la personalidad factores subjetivos, como las expectativas, valores o las experiencias que influirían en la forma de enfrentarse a la realidad y en las conductas utilizadas para ello. Pero a demás también somos capaces de pensar sobre nosotros mismos y evaluar los resultados de nuestras conductas para cambiarlas y mejorarlas, sustituirlas o abandonarlas.

Podemos pensar sobre nosotros mismos y elaboramos ideas sobre cómo somos, qué podemos hacer, cómo es el entorno en el que nos movemos y cuáles son nuestras posibilidades reales de influir en él. Estos pensamientos implican grandes capacidades de abstracción, observación y simbolización para inferir consecuencias futuras de acontecimientos pasados y capacidades de autoevaluación y autorreflexión para pensar sobre nuestros objetivos y su consecución. El resultado de ello, la idea de eficacia que elaboremos sobre nosotros mismos, la posibilidad que suponemos tener para conseguir nuestros objetivos, la imagen mental sobre nuestras capacidades, todo esto también pasa a formar parte de la personalidad, también nos define de una forma única e individual frente al resto de personas.

Este concepto sobre nosotros mismos es aprendido a través de la reflexión sobre la experiencia, la conducta y los resultados obtenidos, se produce en el medio en el que se desarrolla la personalidad a través de las diferentes experiencias, ante las cuales el individuo activa valores y expectativas, aspectos cognitivos que influyen en la conducta. Se produce una interacción reciproca entre el ambiente físico y social, los sistemas cognitivo y afectivo de la persona y la conducta de la misma, y este aprendizaje sobre nuestra “personalidad” sobre nuestra forma de ser y comportarnos va a influir a su vez en la forma en que afrontamos nuevos retos y situaciones.

No podemos escapar a nuestra naturaleza, en comparación con otros seres vivos somos complejos e impredecibles, debido a la cantidad de aspectos que nos influyen, que tomamos en cuenta, de forma consciente o no, en cada paso que damos. Agentes externos e internos nos bombardean, diferentes experiencias, diferentes interpretaciones, diferentes sentimientos, motivos, pensamientos dan como resultado diferentes conductas para enfrentar y resolver un mismo problema. Esta complejidad nos hace mas difícil comprendernos a nosotros mismos de los que nos cuesta comprender a los animales o a las plantas, pero es lo que nos permite adaptarnos a cualquier situación, adaptar nuestra conducta a diferentes climas, sociedades, situaciones, aprender de nuestros errores y de los de los demás y ser cada día, aunque iguales, algo diferentes.

Las teorías cognitivas y del aprendizaje nos ofrecen una explicación de la personalidad que se acerca en mayor medida a lo que la experiencia personal y la observación cotidiana nos indica, y añade otros factores no biológicos a la comprensión de las diferencias de comportamiento entre personas y de una misma persona en diferentes situaciones y nos abre una perspectiva de personalidad mucho más compleja, con múltiples conexiones e influencias a diferentes niveles, en la que los procesos psicológicos personales tiene gran relevancia.

Introducción y metodología

Introducción y metodología

En el primer modulo nos hemos centrado en intentar descubrir y definir cuál es el objeto de estudio de la psicología de la personalidad; cómo se han aproximado a él los diferentes enfoques teóricos y las diferencias más importantes entre ellos; cuál es el tratamiento que se le da a la psicología de la personalidad como ciencia y la metodología que utiliza esta ciencia para su investigación y desarrollo. También ha sido una parte importante en este módulo indagar sobre las implicaciones éticas y morales que suponen el estudio de la personalidad.La psicología de la personalidad he tenido unos comienzos difíciles en su andadura como ciencia por la complejidad inherente a su objeto de estudio. Hay muchas otras disciplinas que estudian a la persona desde diferentes perspectivas, pero la psicología de la personalidad se centra en un aspecto, “la personalidad”, que es algo complicado de definir, de comprender y de estudiar, ya que la personalidad no es observable por si misma, si no que se intuye, se induce a partir de las conductas de las personas, pero éstas no siempre son observables, pues algunas de ellas se producen a nivel interno, en el entorno cognitivo del individuo, y a veces ni siquiera son percibidas por él mismo.

Podríamos decir que la psicología de la personalidad es la ciencia que estudia la conducta individual del hombre, con la finalidad de descubrir cuáles son los mecanismos o características más o menos estables que dan coherencia a la conducta, es decir, el objetivo de ésta ciencia es descubrir, controlar y medir las características que componen la personalidad para poder clasificar y comparar a los individuos y poder predecir sus comportamientos futuros en base a unas características individuales, consistentes y estables que les definen y diferencian del resto de sujetos.

El problema con el que se encuentra la Psicología de la personalidad para ello es definir claramente su objeto de estudio, la personalidad, definir cuáles son las características que la componen y de qué manera interaccionan estas entre sí; y elaborara instrumentos de medida válidos y fiables que permitan cuantificar esas características o rasgos, para así poder medir la personalidad. Esto es difícil porque la personalidad tiene conductas externas que son observables, pero hay otros aspectos internos que son complicados de cuantificar, por eso se recurre a diferentes técnicas adaptadas a la naturaleza de las características que se van a investigar.

Para poder hacer esto se ha decidido definir la personalidad como un constructo teórico medio por los test de personalidad. Esto implica admitir que la personalidad está integrada por diferentes aspectos que son susceptibles de ser medidos mediante los test. Ésta definición que incluye en si misma el concepto que intenta explicar, no facilita la comprensión de la personalidad, pero si permite el estudio de la misma, a través de las variables que la forman.

Hay muchas teorías que han elaborado diferentes definiciones y composiciones de la personalidad, pero hay bastante acuerdo en aceptar que las diferencias individuales en las características de la personalidad se pueden explicar mediante la Teoría de los Cinco Grandes. Ésta teoría define cinco factores que componen la personalidad: extraversión, amabilidad, responsabilidad, neuroticismo y apertura a la experiencia o curiosidad. Mediante la evaluación de estos factores se han podido explicar aspectos del comportamiento, diferencias individuales y la consistencia y estabilidad de la personalidad en diferentes situaciones.

Aún quedan muchos otros aspectos de la personalidad por investigar para poder dar una visión de “la persona” de una forma más integral, como un único sistema complejo que funciona como un todo, con múltiples interacciones tanto con el entorno como con sigo mismo a nivel intrapsíquico.

Toda esta línea de investigación es apasionante, pues no acerca a la comprensión de algo que nos interesa especialmente, pues somos nosotros mismos, nuestra identidad como ser humano y como persona, como individuo. Comprender por qué somos como somos, por qué tenemos ciertos comportamientos, cuáles son las características que nos definen y cómo influyen en nuestra forma de comprender el mundo nos da una visión más amplia de nuestra historia de vida, de nuestra Persona en el más amplio sentido de la palabra.

Esta disciplina científica no está exenta de un planteamiento ético sobre el comportamiento humano, descubrir la base del entramado del tejido humano, comprender nuestro funcionamiento, no nos exime de realizar un juicio crítico sobre nuestro comportamiento, la psicología de la personalidad nos puede ayudar a comprendernos como individuos y como especie y a avanzar en el conocimiento aplicado a progresar, a mejorar como personas.

La psicología de la personalidad al descubrir, como toda ciencia, leyes que permiten la clasificación y predicción de acontecimientos, pone al alcance de la humanidad un conocimiento que puede ser peligroso si no se tiene en cuenta una concepción ética y moral sobre su utilización, el avance en este campo, como he dicha anteriormente, puede llevarnos a comprendernos mejor y ayudarnos a crecer como personas, pero también puede ser utilizado en contra de los intereses y derechos que nos corresponden como seres humanos.

La finalidad de cualquier ciencia y de todo el conocimiento humano es mejorar como individuos y como especie, es posibilitar una vida mejor, pero, desgraciadamente podemos comprobar que a lo largo de la historia muchos de los descubrimientos científicos se han utilizado con fines poco éticos. Es necesario que se mantenga un debate constante en este sentido para que los avances científicos sirvan para alcanzar fines positivos.